En México, la educación no garantiza el ascenso social porque no ha servido como catalizador para aumentar el ingreso de los trabajadores en el largo plazo, de acuerdo con las conclusiones vertidas en la investigación “México: país de pobres y no de clases medias”, publicada por la Fundación Konrad Adenauer Stiftung y la Universidad Iberoamericana Ciudad de México.

La educación “si bien es condición necesaria para tener un mejor ingreso y nivel de vida en promedio, no es suficiente para moverse en la escala social. La caída en el poder adquisitivo de la fuerza de trabajo, desde la más calificada a la menos calificada, pauperiza y empobrece a buena parte de la población trabajadora”, se lee en la pesquisa coordinada por el integrante del Instituto de Investigación para el Desarrollo con Equidad de la Ibero, Miguel Santiago Reyes Hernández.

En el texto se aprecia que entre el 2005 y el 2016 los salarios por nivel educativo han caído. En promedio los ingresos para las personas con posgrado se redujeron de 11,268.71 a 7,653.84 pesos; para aquellos que cursaron preparatoria pasó de 6,066.32 a 3,765.29; el sueldo de aquellos con secundaria se redujo de 4,691.87 a 2,990.34; con primaria, de 4,187.13 a 2,990.34; y en personas sin estudios, disminuyeron de 2,251.01 a 1,996.34 pesos.

Reyes explicó que lo anterior significa que las empresas que tienen ganancias normales y extraordinarias no vinculan el rendimiento al salario, ello genera más desigualdad, y desmotiva a la gente.

En el estudio se destaca que el salario mínimo en nuestro país garantiza estar en condiciones de pobreza, debido a que se encuentra por debajo de la línea de bienestar.

En la investigación, en la que participaron los especialistas de Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, Eduardo Bermejo y Martha Moreno, se concluye que México no es no es un país de clases medias, sino de pobres.

Ello debido a que los niveles de vida adecuados para no ser pobre sólo son garantizados para 25% de la población mexicana. En este mismo panorama, la población en pobreza supera 2.3 veces a la población considerada como clase media.

Asimismo, se argumenta que para el 2014 la población de clase media representó 27% de la población total mexicana, mientras que 63% representa a la población en situación de pobreza y vulnerabilidad y sólo 10% está conformado por población rica. La situación en el país, contrasta con la de otras naciones cuya clase media oscila entre 60 y 80% de la población total.

La clase media si bien es clasificada como no pobre, no deja de estar vinculada a la situación de vulnerabilidad.