Las acciones y omisiones del gobierno mexicano coadyuvan a que las personas sujetas al Programa Quédate en México se mantengan en un contexto de peligro, frente a la macrocriminalidad, la corrupción, la impunidad y, en la actualidad, la pandemia de Covid-19, expresaron integrantes de organizaciones civiles al presentar el informe “En la boca del lobo”.

El documento elaborado por la Fundación para la Justicia y el Estado Democrático de Derecho (FJEDD) en coordinación con el Instituto para las Mujeres en la Migración, AC (IMUMI), Asylum Access México (AAMX) y la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA), indica que el programa Quédate en México genera riesgos extremos de regreso a territorios donde las personas —especialmente aquellas que pertenecen a grupos en vulnerabilidad social— pueden ser víctimas de persecución, tortura, secuestros, amenazas, extorsión, desapariciones, ejecuciones y demás delitos, tanto en México como en sus países de origen.

Lo anterior, deriva de un monitoreo de Human Rights First (HRF) en el que se encontró que 1,114 personas, de un universo de 68,430 que fueron sujetas a dicho programa, han sido víctimas de secuestros, violación, extorsión, tortura e incluso homicidio. Del total, 256 fueron niños y niñas víctimas de intento de secuestro o secuestro como tal.

El Programa Quédate en México, es oportuno mencionar, obliga a las personas solicitantes de asilo a Estados Unidos esperar en el país mientras resuelven sus procedimientos migratorios.

El informe apuntó que la desprotección a los migrantes se magnificó por la pandemia, frente a la que los gobiernos de EU y México “han sido omisos en tomar medidas para mitigar o prevenir el riesgo de contagios de esta población”.

maritza.perez@eleconomista.mx