Tras dos años de discusión en el Congreso de la Unión, el Pleno del Senado de la República aprobó por 89 votos de Morena, PRI, MC, PVEM, PT, PES y PRD, y 23 en contra, el decreto que reforma los artículos 108 y 111 de la Constitución, a propuesta del presidente Andrés Manuel López Obrador, para eliminar el fuero del presidente de la República en el ejercicio de funciones.

El decreto fue turnado a las legislaturas de las 32 entidades federativas del país para su eventual ratificación; su promulgación, para en entrar en vigor, requiere la ratificación de al menos 17 congresos locales.

“Durante el tiempo de su encargo, el presidente de la República podrá ser imputado y juzgado por traición a la patria, hechos de corrupción, delitos electorales y todos aquellos delitos por los que podría ser enjuiciado cualquier ciudadano o ciudadana’’, cita la nueva redacción del artículo 108 constitucional.

El artículo 111 de la Constitución establecerá: “Para proceder penalmente contra el presidente de la República, sólo habrá lugar a acusarlo ante la Cámara de Senadores en los términos del artículo 110. En este supuesto, la Cámara de Senadores resolverá con base en la legislación penal aplicable’’.

Una larga negociación, instrumentada por Ricardo Monreal Ávila, presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado mexicano y coordinador del grupo parlamentario de Morena, con el resto de sus homólogos, permitió destrabar los acuerdos.

El grupo parlamentario del PAN fue el único de los ocho que integran la Cámara Alta que votó en contra de la enmienda a la Carta Magna; los priistas, emecistas y perredistas, sus aliados, con quienes conforman el llamado bloque de contención para oponerse a las propuestas de Morena, dieron la espalda a los panistas y los dejaron solos.

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kg