El pleno del Senado de la República aprobó en lo general y en lo particular las reformas y adiciones a la Ley General de Salud, con lo cual se establece un nuevo etiquetado, más preciso y claro, en las bebidas y alimentos industrializados.

Con una votación del dictamen en lo general de 114 a favor, cero en contra y dos abstenciones, mientras que en lo particular, después de presentar reservas que no fueron aceptadas, se avaló con 80 a favor, 28 en contra y cuatro abstenciones, se remitió al Ejecutivo federal, para su publicación en el Diario Oficial de la Federación y entrada en vigor.

Con esta reforma se propone que el derecho a la protección de la salud tenga también como finalidad su promoción y la prevención de las enfermedades, además se definen en la ley los conceptos de etiquetado frontal de advertencia de alimentos y bebidas alcohólicas y nutrimentos críticos.

Al presentar el dictamen, el senador Miguel Ángel Navarro Quintero, presidente de la Comisión de Salud, destacó que en México, desafortunadamente, la obesidad hoy mata más gente inclusive que el tabaco.

“Con esta minuta damos apenas un paso en el camino de mejoras necesarias para atender la amenaza más grave que hoy tenemos: la obesidad en nuestro país. Los niños inocentes, los adultos, hagámonos responsables de su vida, de su calidad de vida, de su felicidad y de su porvenir”, afirmó.

Al destacar que estas reformas son para combatir principalmente la obesidad infantil, donde México ocupa el primer lugar en el mundo, el morenista advirtió que de continuar sin prevenir y combatir esta pandemia, se tendrá la primera generación de que los padres entierren a sus hijos, a causa de enfermedades no transmisibles.

“Yo me pregunto ¿por qué ahora nos parece tan normal ver niños obesos en cualquier lado? Ya que la obesidad es una enfermedad. Si continuamos con esta pandemia, estos niños, óigase bien, serían la primera generación de mexicanos cuyos padres enterrarían a sus propios hijos, principalmente por la diabetes y cardiopatías.

“¿Por qué los sepultarían? Porque la expectativa de vida de los niños sería muy corta y los papás tendrían una longevidad mucho más grande que la vida de los niños que hoy en día los azotan problemas como la diabetes y las enfermedades del corazón”, expuso.

De acuerdo con el legislador, existen en el mundo unas 800 millones de personas que padecen hambre crónica, pero al mismo tiempo hay países en los que más de 70% de la población adulta está aquejada de obesidad o sobrepeso.

Añadió que el dictamen incluye una modificación para que el derecho a la protección de salud tenga entre sus finalidades la prevención de las enfermedades; además, que en materia de higiene escolar corresponde a las autoridades sanitarias establecer acciones que promuevan una alimentación nutritiva y la realización de actividades físicas.

Los programas de nutrición promoverán la alimentación nutritiva y deberán considerar las necesidades nutricionales de la población, por lo que se propondrán acciones para reducir la malnutrición y se promoverá el consumo de alimentos adecuados a las necesidades nutricionales de la población y así evitar otros alimentos que representen un riesgo potencial para la salud.

Además, se mandató a la Secretaría de Salud para establecer las necesidades nutrimentales que deban satisfacer los cuadros básicos de alimentos, evitando altos contenidos en azúcares, grasas saturadas, grasas trans y sodio.

Explicó que tratándose de las harinas industrializadas de trigo y de maíz, se exigirá su fortificación obligatoria, indicándose los nutrimentos y las cantidades que deberán incluirse.

“En el ejercicio de la acción de prevención y control de las enfermedades no transmisibles, se difundirá el no exceder los máximos de azúcares, grasas saturadas y otro tipo de elementos que no solamente no nutren, sino que se afecta la calidad de vida de las y los mexicanos”, destacó el senador de Morena.

Afirmó que nunca es tarde para aprender en materia de salud, y no cabe el argumento de que los hábitos de vida son una cuestión de lección personal, y refirió que la obesidad infantil es culpa de la sociedad, no de los niños, por lo que hoy se tienen que elaborar estrategias más preventivas.