Los precandidatos a la Jefatura de Gobierno saben que no pueden acudir a reuniones públicas, debates, promocionar su imagen, exponer su plataforma electoral ni llamar al voto. Sin embargo, algunos asisten a reuniones públicas con el argumento de que participan como invitados o que no hablan, sólo escuchan; han sido cuidadosos en exponer sus propuestas y niegan haber violentado la ley.

Miguel Ángel Mancera e Isabel Miranda de Wallace han tenido una activa agenda en foros de diversas temáticas, reuniones con comerciantes, empresarios, académicos, estudiantes, así como vecinos y productores. Ambos aseveran que los encuentros sirven para entablar contacto directo con la gente y recoger sus inquietudes para integrarlas a sus plataformas electorales.

Gustavo Anzaldo Hernández, consejero presidente del Instituto Electoral del DF, explica que en el proceso electoral local no existe la intercampaña, aunque los precandidatos tienen que sujetarse al Código de Instituciones y Procedimientos Electorales local respecto de las restricciones marcadas.

Dicha ley establece que no pueden realizar reuniones públicas, asamblea, mítines, marchas ni comprar espacios en medios de comunicación; están prohibidos los eventos para llamar al voto, promocionar a los candidatos o difundir su plataforma electoral fuera de los plazos establecidos.

La precampaña termina el 18 de marzo, a principios de abril se registran los precandidatos ante el Instituto y a finales de ese mes arrancan las campañas.

veronica.macias@eleconomista.mx