El robo de hidrocarburos se ubicó en 18,000 barriles diarios en promedio durante enero, lo que representó una disminución de 67% en comparación con los 56,000 barriles diarios de diciembre, de acuerdo con los reportes de desviación volumétrica de combustibles de Petróleos Mexicanos (Pemex).

Sin embargo, en ese mismo mes del 2019, el número de tomas clandestinas en los ductos de transporte se elevó a 1,572, cifra 34% superior al número de perforaciones realizadas a los ductos de Pemex en el último mes del 2018.

Este número de tomas clandestinas del primer mes del año superó en 50%, 526 tomas clandestinas más, a las perforaciones de enero del 2018, llegando a la mayor cifra reportada por Pemex en un mes en la historia.

Lo anterior implica que el robo de hidrocarburos desciende en términos volumétricos por las acciones que se toman para detectarlo, pero que la actividad del crimen organizado no cesa y se busca realizar más sustracciones aunque impliquen menor volumen.

Además, de acuerdo con Arturo Carranza, especialista en energía de la consultoría Mercury, implica también que la comunicación política del gobierno hacia la ciudadanía ha dado resultados, porque estas denuncias de robos interpuestas por Pemex requieren en muchos casos que la gente informe en primer término que ha observado actividades sospechosas en sus comunidades.

“Esto es positivo. No hay que olvidar que una de las acciones mejor evaluadas por la población en estos 100 días de gobierno es el combate al robo de combustible. Aunque no se hayan reducido las tomas clandestinas, ya no son tan productivas, como se ve en el volumen sustraído que reporta el gobierno”, destacó Arturo Carranza.

Para el analista, la implementación del plan contra el robo de combustible está dividida en etapas, que comienzan con las denuncias de las tomas clandestinas y acciones para detectar e inhabilitarlas, seguidas de las correspondientes detenciones y denuncias, y finalmente procesos judiciales efectivos que verdaderamente desmantelen las células del crimen organizado que se dedican a esta actividad en el territorio nacional.

Proceso judicial

De ahí surge la preocupación sobre el siguiente paso que deberá dar el gobierno, en torno al seguimiento que se dé a estos casos, porque “que se detecten y cierren más tomas clandestinas no necesariamente implica que hay más detenidos ni que se les sigue un proceso efectivo para que se frenen sus actividades”, consideró el especialista.

Finalmente, las acciones coordinadas que han involucrado al Ejército y a la Marina en la vigilancia y ordenamiento de instalaciones estratégicas de Pemex parece estar dando buenos resultados, aunque habrá que esperar indicadores de más largo aliento para evaluar si la política de combate al robo de combustibles ha dado resultados, sostuvo Carranza,.

Pero en los últimos 12 años sólo se había observado un incremento constante en el volumen de hidrocarburos robados en el país, dijo.

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