Entre diciembre del 2018 y noviembre del año pasado entraron en operación 134 hospitales en 20 entidades del país, cuyas obras habían quedado en obra negra desde 2011. Actualmente algunos de ellos ya son utilizados para atender a pacientes con coronavirus.

El 1 de diciembre del 2020, el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que “en cuanto a las acciones para combatir la pandemia, a pesar de heredar un sistema de salud en ruinas, minado por la corrupción, logramos terminar de construir 130 hospitales y reconvertimos 971 para atender pacientes con Covid-19”.

La Secretaría de Salud federal (SSA) dio a conocer que para terminar esos 134 hospitales, unidades médicas o centros de salud se invirtieron 8,196 millones 91,614 pesos, de los cuales el gobierno federal invirtió 7,874 millones 287,514 pesos, provenientes de fondos federales como la Aportación Solidaria Estatal del Sistema de Protección Social en Salud, el Fondo para la Infraestructura Social Estatal, e incluso de fondos ya desaparecidos por el actual gobierno como el Seguro Popular y el Fondo de Protección contra Gastos Catastróficos.

En tanto, 19 de los 134 hospitales fueron terminados únicamente con recursos estatales, privados o municipales.

Mediante la respuesta a una solicitud de información con folio 0001200515520, la SSA informó que se trata de 134 hospitales, centros de salud o unidades médicas en los estados de Baja California Sur, Oaxaca, Michoacán, Veracruz, Morelos, Guanajuato, Campeche, Durango, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Nuevo León, Puebla, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Yucatán y Zacatecas.

Expuso que las 134 obras de construcción estaban detenidas desde 2011, por lo que fueron invertidos recursos federales, estatales e incluso privados, para sustituir por obra nueva, ampliar o fortalecer lo existente.

Un caso que destacó fue el Centro de Salud “El Puesto”, ya que fue construido con 4 millones 500,000 pesos que únicamente aportó el gobierno municipal de Celaya, Guanajuato. 

Así como el Hospital General de Gómez Palacio, Durango. Las obras de ese centro de salud habían iniciado en el 2015 y quedaron abandonadas hasta el 2019; este último año se invirtieron 701 millones 46,265 pesos provenientes del Fondo de Protección contra Gastos Catastróficos y el Fondo de Previsión Presupuestal.

Dicho nosocomio fue inaugurado el 18 de julio del 2020 y ya fue destinado para la atención de pacientes con coronavirus en la región de La Laguna, con 30 camas de terapia intensiva y 20 de hospitalización.

En Michoacán, el gobierno estatal invirtió 109 millones 175,689 pesos para concluir la obra inconclusa desde 2013 del Centro de Salud en Puruándiro.

Mientras que en Oaxaca, se invirtieron 11 millones 110,086 pesos de particulares para la construcción del Hospital Especializado Materno Infantil ubicado en Juchitán. Ese proyecto estaba detenido desde el 2017 y fue terminado el 10 de septiembre del 2019.

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