Gran parte de la victoria de Claudia Sheinbaum en la contienda por la Jefatura de Gobierno se explica por la fuerza electoral de Andrés Manuel López Obrador, quien convirtió a la capital en el bastión político de Morena.

En agosto del año pasado, Sheinbaum ganó la encuesta interna de Morena que la colocó como coordinadora de trabajos de esa fuerza política en la capital del país con lo que se perfilaba como la candidata a la Jefatura de Gobierno, y así fue. Dejó en el camino a Ricardo Monreal, Martí Batres y Mario Delgado.

Sus adversarios por la Jefatura de Gobierno poco a poco se definieron: Mikel Arriola por el PRI y Alejandra Barrales Magdaleno abanderada por PAN y PRD, Mariana Boy por el PVEM, Marco Rascón por el Humanista y la independiente Lorena Osornio.

Desde que arrancaron las campañas, en todas las encuestas que miden la intención del voto la morenista figuraba en primer lugar.

En los debates electorales, Sheinbaum fue de los candidatos que más ataques recibió de sus adversarios, principalmente de la frentista Alejandra Barrales, quien la responsabilizó por las irregularidades en los permisos de construcción que contribuyeron a la tragedia del colegio Rébsamen en el sismo del 19 de septiembre pasado.

Además de la fuerza electoral lopezobradorista, Claudia Sheinbaum tenía a su favor que Miguel Ángel Mancera terminó su gestión con una aprobación de alrededor del 30%, la cual se considera baja si se compara con sus antecesores pues algunos como Marcelo Ebrard y Andrés Manuel López Obrador superaron el 60%.

Sheinbaum Pardo se cataloga como científica antes que política. Es Maestra en Ingeniería Energética.

En su trayectoria destaca, haber sido parte del panel Intergubernamental de Cambio Climático de Naciones Unidas donde trabajó  con el Nobel de Química Mario Molina

De 2000 a 2006 fue secretaria  de Medio Ambiente del Gobierno del Distrito Federal en las administraciones encabezadas por Andrés Manuel López Obrador y Alejandro Encinas.