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Menopausia, ya no solo implica síntomas también impacta en ingresos y trabajo
Según UCL, la menopausia ya no solo implica síntomas: también afecta ingreso, empleo, productividad y gasto médico de las mujeres

Las etapas que se desarrollan en la menopausia.
La menopausia suele abordarse como una transición biológica ligada a bochornos, insomnio y cambios de humor. Sin embargo, la evidencia de una investigación del Colegio Universitario de Londres (UCL) muestra que sus efectos también alcanzan el ingreso, el empleo y la productividad.
Desde el plano médico, la menopausia se confirma tras 12 meses consecutivos sin menstruación. Antes aparece la perimenopausia, una fase de transición con fluctuaciones hormonales que puede provocar sofocos, sudores nocturnos, problemas de sueño, dificultades de concentración, resequedad vaginal y cambios metabólicos. El Instituto Nacional sobre el Envejecimiento de Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés) advierte que, después de esta etapa, también aumenta la vulnerabilidad a enfermedad cardiaca, accidente cerebrovascular y osteoporosis.
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El estudio de UCL, elaborado con académicos de la University of Bergen, Stanford University y University of Delaware, encontró que las mujeres registran una caída promedio de 4.3% en sus ingresos en los cuatro años posteriores a un diagnóstico de menopausia, y que la pérdida puede llegar a 10% en el cuarto año. El análisis, basado en registros administrativos y médicos de Suecia y Noruega, halló que el descenso se explica por una menor probabilidad de seguir trabajando y por una reducción de horas contratadas. Además, la probabilidad de solicitar beneficios por incapacidad aumenta 4.8% en los cuatro años posteriores al diagnóstico.
La autora líder de la investigación, Gabriella Conti, comentó que todas las mujeres atraviesan la menopausia, pero no todas la viven igual. El estudio reveló a mujeres con diagnóstico médico, por lo que algunas pudieron haber presentado síntomas más severos que la población general. También encontró que el castigo económico se concentra entre mujeres sin título universitario, mientras que entre las graduadas no se observó una penalización similar en ingresos, en parte por mayor información y conocimiento sobre opciones de tratamiento.
Otros datos
Según una investigación del Institute for Fiscal Studies (IFS) revela que la menopausia genera caídas persistentes en ingresos y empleo, junto con mayor dependencia de transferencias sociales. En su línea base para Noruega, el paper estima una caída de 3.3% en ingresos durante los cuatro años posteriores al diagnóstico, además de menores horas trabajadas.
Un estudio de Mayo Clinic Proceedings reportó que los síntomas de la menopausia se asocia con 1,800 millones de dólares anuales en tiempo laboral perdido en Estados Unidos; cuando se agregan costos médicos, la carga sube a 26,600 millones de dólares al año. El mismo análisis identificó efectos adversos en productividad y ausentismo entre mujeres de 45 a 60 años.
Una investigación de la Universidad de Yale con datos de reclamaciones médicas de más de 500,000 mujeres encontró que quienes presentaban sofocos moderados o severos registraron 1.5 millones de visitas médicas adicionales frente al grupo sin sofocos. El costo extra de atención fue de 339.6 millones de dólares y el trabajo perdido sumó 27.7 millones de dólares en 12 meses dentro de esa población asegurada.
La revisión sistemática de Monash University concluye que la presencia y severidad de síntomas vasomotores y otros síntomas de menopausia pueden afectar el desempeño laboral y la productividad, aunque parte de la literatura sigue siendo mixta y dominada por estudios observacionales. En otras palabras: el daño económico existe, pero aún faltan más estudios longitudinales y estimaciones por país.
La tendencia internacional apunta a que atender la menopausia con diagnóstico oportuno, tratamiento y mejor información no solo mejora la salud; también ayuda a proteger el ingreso y la permanencia laboral.



