La decisión de las autoridades de Cancún, Quintana Roo, de aumentar las funciones de los militares y Policía Federal en las calles para purgar a las autoridades de seguridad municipal aumentará los niveles de violencia a corto plazo, indicó la consultoría estadounidense Stratfor.

A través de un memorando de seguridad de México, la consultoría recordó que el comandante de la XXXIV Zona Militar, Anastasio García Rodríguez, afirmó que 90% de la Policía municipal en Benito Juárez, Quintana Roo, había sido corrompida por los cárteles de las drogas.

García Rodríguez agregó que gran parte de la corrupción se inició durante el mandato del exjefe de la policía Benito Juárez Francisco El Vikingo Velazco, quien fue detenido en el 2009 por presuntos vínculos con Los Zetas.

Si bien, Stratfor indica que aún no está claro si las autoridades militares o las de la entidad tomarán medidas en contra de la supuesta corrupción de la policía ni si el porcentaje de elementos policiacos corruptos es preciso; la consultoría prevé un alza en los niveles de violencia en Cancún ante un aumento de las obligaciones de los militares y Policía Federal.

LOS ZETAS EN ZACATECAS

La muerte de Abel Isaac Aquiahuatl García El Comandante King Kong, jefe de Los Zetas en la plaza de Ojocaliente, Zacatecas, tiende a polarizar las ya marcadas rivalidades entre los cárteles de esta entidad, expuso esta consultoría en geopolítica y seguridad.

Luego de un tiroteo, que durara 90 minutos en Guadalupe, Zacatecas, y de que los militares irrumpieran el 23 de octubre en una casa de seguridad, la Marina Armada supuestamente aseguró el cuerpo de Aquiahuatl García, de acuerdo con información de esta Secretaría.

Este hecho, a decir de Stratfor, muestra que tomando en cuenta que este narcotraficante fue encontrado en un área fuertemente impugnada por los grupos delictivos, es poco probable que tenga repercusiones significativas para la organización de Los Zetas; no obstante, agudizará las rencillas existentes entre cárteles.

La firma estadounidense explicó que varias organizaciones delictivas se disputan Zacatecas.

La violencia en esta entidad se disparó en el verano del 2012 luego de que Iván Caballero Velásquez El Talibán se separara de Los Zetas y se alineara con los mayores rivales de esta célula delictiva, el Cártel del Golfo.

Este incremento de agresiones provocó un alza de las operaciones militares.

Ello, sumado a la incursión creciente de cárteles rivales en el área y la distancia que existe con respecto a la base tradicional de Los Zetas en el noreste del país provoca que un líder de este grupo criminal en Guadalupe, Zacatecas, sea potencialmente vulnerable.

Ante ello, para Strat­for es predecible que el antiguo brazo armado del Cártel del Golfo no instale un líder de alto rango en esta ciudad, un líder de alto nivel que quiera minimizar el riesgo, probablemente, enviaría a sus subordinados a Zacatecas para que lo representara .

ana.langner@eleconomista.mx