El investigador del Centro de Desarrollo Internacional de Harvard, Thomas Abt, estimó que para erradicar la violencia en México, es necesario implementar políticas públicas que tengan como sustento la evidencia de problemas locales y diseñar soluciones que se adapten a los programas actuales para el combate del delito.

Durante los resultados del informe ¿Qué funciona para prevenir y reducir la violencia juvenil? Revisión sistemática de la evidencia sobre la prevención y reducción de la violencia juvenil, con un análisis aplicado al contexto mexicano, presentado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por su sigla en inglés), el especialista señaló que para adoptar medidas internacionales para la prevención del delito, primero se deberán estudiar los entornos más vulnerables y así brindar soluciones focalizadas.

“Se debe fortalecer la comprensión de los enfoques en materia de prevención, generar un impacto a nivel local”.

Por su parte, la profesora en el Departamento de Ciencias Políticas en la Universidad de Stanford, Beatriz Magaloni, afirmó que las organizaciones criminales de México son el factor principal para el alto índice de violencia nacional.

“El tipo de organización criminal en México tiene muchos recursos para corromper al gobierno y reclutar a jóvenes”, indica el informe.

Entre las propuestas señaladas por los expertos se encuentra la terapia cognitiva conductual, para que los jóvenes en conflicto con la ley modifiquen su toma de decisiones; terapias juveniles multisistémicas para atender el comportamiento violento de los jóvenes; tribunales especializados en atender delitos relacionados con adicciones y programas de tratamiento y rehabilitación del consumo de alcohol y otras drogas, además de aplicar la privación de la libertad como la última opción.

La directora de USAID México, Elizabeth Warfield, enfatizó que se deberá trabajar para que la sociedad recupere la confianza en las autoridades, mientras que a estas últimas se les debe profesionalizar para la correcta aplicación de la ley.

“De acuerdo con el índice de paz 2018, 69% de los jóvenes que fueron participantes en un acto de violencia con armas de fuego, reportó que ni los miembros de su comunidad ni la policía local actuaron como respuesta al incidente”, afirmó Warfield.