Durante la Cumbre Global de la Alianza para el Gobierno Abierto cuya presidencia entregará México a Sudáfrica representantes de la sociedad civil se pronunciaron por poner este mecanismo al servicio realmente de la ciudadanía, así como impulsar su empoderamiento.

El nuevo copresidente de la Alianza, el mexicano Alejandro González Arreola, consideró que la AGA trabaja por una transformación, aunque para ello consideró se debe estar preparado y aceptar que en muchos países que participan en el mecanismo la gente siente enojo .

Por ello, dijo, se tiene que aprovechar la plataforma para ponerla al servicio de la gente y así canalizar esa desesperanza , para ayudarles a cambiar de donde están ahora (...) hacia donde quieren llegar .

En el Palacio de Bellas Artes, donde fue la inauguración, González Arreola opinó que se podrán utilizar las acciones de la Alianza para hacer justicia y para que se respeten los derechos humanos. También para el acceso a servicios y a programas públicos, y para que éstos no sólo sean transparentes, sino que además rindan cuentas.

Si vamos al meollo de las cosas, hay que reconocer que debemos aprovechar esta plataforma formidable para construir un gobierno más cerca de la vida cotidiana de las personas , pidió González, ahora copresidente de la Alianza y que asumió el rol por parte de la sociedad civil.

En su turno, la copresidenta saliente de la Alianza, Suneeta Kaimal, externó que la transparencia es necesaria para la apertura, pero alertó que no es una realización absoluta de ese ideal, ya que un gobierno verdaderamente abierto tiene que empoderar a la gente para que tenga voz.

Para que un gobierno sea verdaderamente abierto no recibe las alabanzas inmediatas de la población primero, hay resistencia interna y externa. Pero con un diálogo continuo, con una escucha, con un intercambio los gobiernos empiezan a construir la confianza y empiezan a comprender las necesidades de sus ciudadanos , dijo, y agregó que en Latinoamérica se oyen clamores contra la corrupción.

Puntualizó que al pasar de la transparencia a la rendición de cuentas se debe tener el valor colectivo de poner el diálogo y las prioridades de los ciudadanos en el corazón de los compromisos , y que sean participantes y no sólo espectadores de la agenda del gobierno abierto.