Armando Ahued, secretario de Salud del Distrito Federal, informó por la noche que el número de lesionados por la fuga de gas de una pipa de la empresa Gas Express Nieto, que destruyó casi por completo el hospital Materno Infantil de Cuajimalpa, se elevó a 73 y tres muertos, entre ellos una lactante y dos adultos, de acuerdo con lo que corresponde a las obligaciones del jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera Espinosa.

El jefe de Gobierno del Distrito Federal dio un primer reporte a la 1:27 de la tarde, donde expuso que de 66 lesionados en su momento, 30% sería dado de alta, otro 30% estaba en calidad de delicado e igual porcentaje, calificado como grave. Por la noche ofreció un segundo informe en un escenario dantesco de la zona, donde estuvo el hospital, y adelantó que no eran datos finales.

Sobre aspectos jurídicos, remitió a la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal. Su titular, Rodolfo Fernando Ríos Garza, quien es parte del Puesto de Mando instalado en sitio, precisó que el chofer de la pipa, Julio César Martínez; sus ayudantes, Carlos Chávez y Salvador Alatorre, que resultaron lesionados y detenidos, serán acusados por delitos de homicidio y lesiones culposas, más daños en propiedad.

El caos de cifras y especulaciones con los números de lesionados fueron superados por los registros de los hospitales de Xoco, Pediátrico Villa, Cabrera, Tacubaya, Balbuena, ABC, Mocel, Rubén Leñero, Cruz Roja de Polanco y el IMSS e ISSSTE, que por el apoyo anunciado de la Federación se elevaron, al abrir para la recepción de lesionados sus hospitales.

A la hora de la explosión, había 120 personas en espera de atención en el edificio siniestrado, ubicado en la calle 16 de Septiembre S/N. El hospital contaba con 35 camas originales, 12 de apoyo, nueve consultorios, dos salas generales, uno de especialidad y dos de urgencias, más obstetricia, pediatría, anestesiología, cirugía y dietología. Y en consulta externa: gineco-obstetricia, odontología, planificación familiar y colposcopía.

Mancera Espinosa, en su primer informe, dijo que al momento del siniestro la capacidad del hospital se encontraba en 38 camas ocupadas y tenemos nosotros un promedio de más o menos 21 niños que estaban siendo atendidos, algunos de ellos, esto debo precisarlo, tenían condición crítica-hospitalaria; era el número que estaba siendo asistido en ese momento .

Luego de la revisión de la situación tanto de los órganos de la Federación como la capitalina, Mancera Espinosa dejó en claro que la ciudad de México tiene toda la capacidad de responder ante el siniestro y agradeció el respaldo del presidente Enrique Peña Nieto, que estuvo siempre atento al desarrollo de las acciones de rescate y la oferta de rehabilitar el hospital, aunque haya sido destruido por el siniestro en 70% por esos hechos.

El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, acompañó por la mañana a Mancera en un recorrido.

El jefe de Gobierno aseguró que los responsables de esos hechos lamentables no quedarán impunes y que pese a que la empresa gasera se haya acercado a la Procuraduría local para respaldar la reparación del daño, lo esencial no es el pago, sino que no vuelva a ocurrir, y adelantó que el contrato con la empresa gasera será revisado .

Recomendó a los deudos o afectados por esos hechos que acudan a la orientación de todas las instancias de gobierno de la ciudad de México para obtener respuestas, así como a Locatel, donde las listas de los afectados se encuentran para conocer su estado de salud, las cuales se están actualizando constantemente con la finalidad de cubrir las demandas de las familias afectadas.

De acuerdo con una entrevista que dio Peña, dijo que se dialogó con Mancera para encontrar un mecanismo que permita la reconstrucción del hospital, el cual contaba con una alta demanda en la zona.

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