Sorpresa y molestia causó entre habitantes de la Ciudad de México el cierre de estaciones del Metro y la reducción de autobuses de transporte público como parte de la fase 3 de la contingencia para reducir el contagio de la nueva cepa del coronavirus (Covid-19). Se redujo el uso de vehículos en la ciudad, pero todavía hubo resistencia de algunas personas a quedarse en casa.

En la estación Deportivo Oceanía, el señor Juan Álvarez de 68 años de edad intentó abordar el metro para dirigirse al Centro Histórico donde lo esperaba uno de sus hijos. “No se vale, ahora tengo que pagar otros cinco pesos para la otra estación”, expresó.

Ahí mismo, personas hicieron fila hasta por 25 minutos en la base de la Red de Transporte de Pasajeros, con dirección al paradero de Chapultepec, debido a la reducción de unidades.

Si bien los parques y deportivos de la ciudad fueron cerrados desde el 31 de marzo, personas aún salen a hacer ejercicio en las calles, como en las inmediaciones del Bosque de Aragón, el Parque de los Periodistas, el deportivo El Zarco y la Ciudad Deportiva Magdalena Mixhuca.

Cerca del Velódromo en la alcaldía Venustiano Carranza, Jordi, de 28 años, de profesión arquitecto, salió a hacer ejercicio con unas mancuernillas que colgó de una canasta de basquetbol. Contó que ha intentado ejercitarse en su departamento, pero el espacio es reducido.

“Aquí en la colonia no hay casos, no me siento en riesgo de salir. Es que me siento encerrado en mi casa, todo el día ahí, aunque sea salir a que me dé el aire. Y casi no hay gente. Cuando sea el pico, el 8 mayo, una semana antes y una después, ya no saldré. De mientras, le estoy dando”, aseveró.

El gobierno de la CDMX anunció que colocará letreros con la leyenda: “¡Cuidado! Zona de alto contagio”, en tianguis, estaciones del metro y supermercados, con la finalidad de concientizar sobre el uso de cubrebocas, gel antibacterial y el respeto a la sana distancia.

Ante la falta de trabajo y de ingresos, un grupo de 20 familias que se dedican a la instalación de ferias populares, colocaron un centro de acopio sobre la avenida 503, esquina 606, en San Juan de Aragón de la alcaldía Gustavo A. Madero, donde reciben alimentos, y los canjean por alcancías y muñecos que regularmente regalan en los juegos de azar. También botean entre los vehículos para obtener un poco de recursos.

“Nos vemos en la necesidad de salir a botear porque ya tenemos mes y medio sin trabajar, y no contamos con salario ni apoyo de nadie. Con lo que nos pueda ayudar la gente, no necesariamente con dinero, que sea en especie. Si con algo te puedo ayudar, tú me puedes ayudar”, pidió.

En la calle Genaro García de la colonia Jardín Balbuena, el señor Javier, de 64 años de edad, trabajó desde las 6 de la mañana recolectando la basura como empleado de la alcaldía Venustiano Carranza. Con sólo un cubrebocas a medio colocar, contó que no recibió descanso al no padecer ninguna enfermedad crónica.

“Así nos están mandando a trabajar porque la ciudad no se puede quedar sin limpieza. (Nos dieron cubrebocas y una mascarilla), pero suda uno bien harto, nomás la uso un ratito. Ya tengo 36 años trabajando aquí”, narró.

En las calles de la Ciudad de México fue notoria una disminución de vehículos a causa de la ampliación del programa hoy no circula para los automóviles.

La jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, dijo que de los 5 millones de vehículos que circulan a diario en la ciudad y en la zona metropolitana, se disminuyó el flujo a 1.6 millones.

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