El 20 de noviembre del 2014, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunció medidas administrativas en materia migratoria con el potencial de beneficiar a muchos mexicanos que residen en aquel país. Ello, para el gobierno mexicano, significará redoblar esfuerzos consulares en el 2015 e incluso planteó la urgencia de abrir por lo menos dos nuevos consulados para atender la demanda nacional que busque beneficiarse.

Las medidas anunciadas en EU implican la expansión del programa de acción diferida para los llegados a la infancia; la creación de un nuevo programa de acción diferida para padres ciudadanos estadounidenses o residentes permanentes; la eliminación y sustitución del programa Comunidades Seguras; e iniciativas para promover la integración de los migrantes y la ciudadanía.

Frente a esta acción ejecutiva y un esperado aumento de solicitudes de documentación, el gobierno mexicano deberá aumentar las jornadas de atención al público -mediante turnos vespertinos, consulados móviles, consulados sobre ruedas y horarios en fin de semana- así como contratación extraordinaria y temporal de personal local adicional, detalló el subsecretario de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) para América del Norte, Sergio Alcocer.

A su vez, será necesario otorgar ejercicio discrecional de facultades a los consulados para la expedición de documentos; aumentar la capacidad del servicio que se hace a través de Mexitel y fomentar la programación de citas a través del portal de Internet para agilizar el trámite.

Asimismo, se echará mano de los portales, canales de difusión comunitaria (como Acceso Latino) y espacios donde la sociedad civil pro migrante se reúne (como iglesias), para brindar información necesaria a los connacionales en el país vecino y así evitar que los timen.

De acuerdo con estimaciones de las organizaciones Migration Policy Institute y el Pew Hispanic center, entre 4 millones y 2.6 millones de mexicanos pueden beneficiarse de las medidas anunciadas por la administración de Obama.

El funcionario federal expone que California, Texas, Illinois y Arizona son los cuatro estados con un mayor número de connacionales potenciales a ser beneficiados por la medida. Detalla que el papel que jugarán los consulados es de proveer de un elemento de identidad a los connacionales y enfatizó que estas entidades cuentan con 10, 11, una y cinco oficinas de este tipo, respectivamente.

El subsecretario expone que el número de oficinas consulares en Chicago muestra la necesidad urgente de abrir una agencia de este tipo y adelantó que se prevé que durante el primer semestre del 2015 se establezca un consulado en Milwaukee. De igual manera se estudia la posibilidad de abrir una nueva instalación en la zona aledaña a Atlanta, ya que el consulado más cercano a esta área está en Little Rock, Arkansas.

Entre enero y noviembre de 2014, se expidieron 1 millón 54,815 pasaportes y 884,146 matrículas consulares de Alta Seguridad. En este periodo, los 10 consulados con mayor número de pasaportes expedidos fueron: Dallas, Chicago, Los Ángeles, Houston, Nueva York, Atlanta, Raleigh, San Francisco, Phoenix y Denver.

Alcocer explicó que tanto el Congreso de Estados Unidos como el próximo presidente podrían intentar echar atrás la serie de medidas administrativas. Sin embargo, argumentó, en los dos años que quedan de presidencia Obama conserva su derecho a veto, el cual podría aplicar a algún intento de bloquear su medida.

De igual manera, el siguiente mandatario podría decidir no renovar el programa; pero, citando a Obama, Alcocer expuso que se necesitaría estar fuera de cabales para deportar a 11 millones de personas migrantes. Es así como, enfatizó, a la comunidad mexicana le conviene actuar de manera grupal, (pues) mientras más se incorporen (a los programas), más se reduce su vulnerabilidad .