El deterioro en las condiciones de seguridad en los últimos dos años en México ha sido un gran revés para el gobierno federal, que prometió reducir drásticamente la violencia, observan los autores de un reciente informe sobre crimen organizado en el país del proyecto Justice in Mexico.

Kimberly Heinle, Octavio Rodríguez Ferreira y David A. Shirk, de esta iniciativa albergada en la Universidad de California, en Estados Unidos, encuentran que una porción significativa del incremento en la violencia durante el periodo comprendido entre el 2015 y 2016 estuvo relacionada con conflictos internos de las organizaciones del crimen organizado así como entre grupos rivales, tras la recaptura del capo de las drogas Joaquín Guzmán Loera, conocido como el Chapo, y quien fue extraditado a la Unión Americana.

En el reporte Violencia por drogas en México 2017 , los investigadores registran que después de una disminución en el periodo comprendido del 2012 a 2014, los homicidios comenzaron a subir de nuevo en el 2015, y, para el 2016, el incremento fue de 20 por ciento.

De acuerdo con las estadísticas oficiales recogidas por los autores, los homicidios reportados por el Sistema Nacional de Seguridad registraron disminuciones cercanas a 5% en el 2012; 16% menos, en el 2013, y una reducción cercana a 15%, en el 2014.

En el 2015, el Sistema Nacional reportó el número de homicidios intencionales en 18,650; en 22,932, en el 2016. Un aumento de 7 y 22%, respectivamente.

Al observar las tendencias por estados, los autores registran un mayor deterioro en Colima, Nayarit y Zacatecas, entidades donde existe una importante actividad de producción y tráfico de estupefacientes.

Los autores también encontraron que el arresto y extradición del Chapo Guzmán parecen estar alimentando la violencia.

Lo que preocupa del aumento repentino de México en los homicidios en los últimos años es que gran parte de esta elevada violencia parece atribuirse a los grupos de delincuencia organizada, en particular los involucrados en el tráfico de drogas , se lee en el documento de Justice in Mexico.

Si bien en el país existen problemas importantes en la recopilación de datos oficiales sobre muertes relacionadas con el crimen organizado, los analistas de Justice in Mexico destacan que, al consultar organizaciones civiles, se estima que un tercio o la mitad de los homicidios en el país muestran signos de violencia característica del crimen organizado.

De acuerdo con los especialistas, el tráfico de drogas desde México se ha convertido en una preocupación urgente de cara a un mayor consumo de heroína en los Estados Unidos.

El Centro de Control de Enfermedades de ese país reporta que las muertes relacionadas con el uso de heroína se ha cuadriplicado durante el periodo comprendido entre el 2012 y el 2013, llegando a una cifra de 8,200 víctimas.

Las primeras señales diplomáticas sugieren que el presidente de la Unión Americana, Donald Trump, quiere que el gobierno de México revitalice sus esfuerzos para combatir el tráfico de estupefacientes y también en aumentar las medidas de seguridad en la línea fronteriza.

Sin embargo, las tensiones entre ambos países podría socavar la estrecha relación en materia de seguridad lograda bajo las administraciones de los presidentes George W. Bush (2000-2008) y Barack Obama (2008-2016).

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