Tanto Save the Children como el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) estimaron que en México 1 de cada 2 niñas, niños y adolescentes vive en pobreza y de estos, el 20% se encuentra en pobreza extrema, estos números podrían incrementar debido a los efectos negativos a causa de la pandemia derivada del Covid-19.

De acuerdo con un análisis realizado por ambas organizaciones si bien los apoyos de los programas de bienestar entregados por los gobiernos son importantes, estos no son suficientes, por lo que se tiene que brindar recursos adicionales o de lo contario podría haber un retroceso en erradicar la pobreza.

“Desde antes de la pandemia, muchas familias no tenían acceso a protección social y sus condiciones ahora se agravan, mientras que quienes sí contaban con esos servicios, pueden estar en riesgo de perderlos. Hoy más que nunca se requiere proteger y ampliar el presupuesto”, puntualizó María Josefina Menéndez, CEO de Save the Children en México.

Mientras que el representante de UNICEF en México, Christian Skoog, aseguró que las familias con niñas, niños y adolescentes deben ser un grupo prioritario en el paquete de respuesta ante la emergencia.

“El costo de no apoyar a las familias más vulnerables generaría un detrimento significativo de su bienestar a corto y largo plazo que profundizaría la pobreza en el país”, advirtió.

Panorama mundial

Las organizaciones informaron que el número de niñas, niños y adolescentes que viven en hogares pobres podría aumentar 15%, es decir hasta 86 millones de menores para finales de este año.

El aumento más considerable, de hasta un 44%, podría registrarse en los países de Europa y Asia Central, mientras que en América Latina y el Caribe podría producirse un incremento del 22 por ciento.

El análisis señala que antes de la pandemia, dos terceras partes de las y los menores de edad del mundo carecían de acceso a cualquier forma de protección social, lo cual impide a las familias resistir las crisis financieras y perpetúa el ciclo de la pobreza intergeneracional.

Save the Children y UNICEF instaron a los gobiernos a ampliar los sistemas y los programas de protección social, tales como las transferencias en efectivo, la alimentación escolar y las prestaciones por hijos a cargo.

Asimismo, consideraron que deben invertir en otras intervenciones en materia de protección social, políticas fiscales, empleo y mercado laboral, con el fin de proteger a las familias, lo que incluye ampliar el acceso universal a una atención de la salud de calidad y a otros servicios.