La detención de Mario, El Gordo, Cárdenas Guillén, señalado como jefe del Cártel del Golfo, sólo afectará a una fracción específica de esta organización criminal más que al cártel en conjunto, advirtió la consultora estadounidense Stratfor.

A través de un documento de análisis, esta firma especializada en seguridad detalló que el Cártel del Golfo comenzó a presentar cambios de liderazgo después de que Osiel Cárdenas Guillén fuera extraditado a Estados Unidos en el 2010. Desde entonces, Mario Cárdenas no ha sido capaz de demostrar capacidad o deseo para dirigir las operaciones de este grupo criminal. Como resultado, varios integrantes de El Golfo que no pertenecen a la familia Cárdenas, en particular Eduardo Costilla, han superado al detenido en jerarquía y organización.

Incluso dentro de la facción de Los Rojos, que de acuerdo con la consultora está bajo el mando de Juan González, no está claro si Mario tenía mucha influencia sobre las operaciones diarias antes de su detención, argumenta Stratfor.

Por otra parte, la lucha continua del Cártel del Golfo contra Los Zetas en Tamaulipas y Nuevo León ha sido orquestada por Los Metros, por lo que la capacidad del Cártel para hacer frente a Los Zetas probablemente perdurará. Por lo tanto, es poco probable que la detención de Mario socave significativamente la capacidad operativa del Cártel del Golfo; a lo sumo, indica la consultora estadounidense, este arresto podría significar un golpe limitado a la ya debilitada fracción de Los Rojos y consolida más el control de Los Metros.

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