La Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS) inició un proceso de licitación para intentar vender el avión presidencial José María Morelos y Pavón del gobierno mexicano que fue adquirido en el sexenio del panista Felipe Calderón.

La UNOPS, una agencia de la ONU especializada en logística, espera que la aeronave consiga un nuevo dueño, después de fijar el piso mínimo de venta del aparato en 2,286 millones 17,512 pesos y 15 centavos, alrededor de 115 millones de dólares.

Felipe Calderón Hinojosa, adversario ideológico del presidente Andrés López Obrador, adquirió el avión en 218 millones de dólares en 2011, poco antes de dejar la presidencia a Enrique Peña Nieto.

El proceso de licitación de la UNOPS se inició el viernes 14 de mayo y tendrá vigencia hasta el próximo viernes 4 de junio, a las 20:00 horas. El documento de la UNOPS que contiene la información sobre esta venta se halla en el folio con referencia ITB/2021/19079.

El actual gobierno mexicano, comandado por Andrés Manuel López Obrador, ha tratado desde el año 2018 de adjudicar el aparato con identificación técnica Boeing 787-8 Dreamliner, pero hasta ahora no ha conseguido venderlo en el mercado internacional.

Incluso, el gobierno mexicano ya intentó vender “cachitos” de la Lotería Nacional para tratar de recuperar los recursos que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) ha erogado en nueve años por esta aeronave, alrededor de 2,250 millones de pesos solamente por su arrendamiento.

Pero antes, el avión fue enviado a California para buscar un nuevo dueño, aunque en dos años de estar estacionado no atrajo una oferta seria y para el gobierno mexicano fue más rentable retornarlo al país ante la obligación de pagar allí 1.5 millones de dólares sólo por su mantenimiento.

El avión presidencial, identificado también como TP-01, permanece hoy resguardado por la Fuerza Aérea Mexicana en el 6º Grupo Aéreo, antiguo Hangar Presidencial del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).

López Obrador rechazó utilizar la aeronave por no empatar con su política de austeridad y uso eficiente de recursos, además de que este avión ya representa una erogación de más de 420 millones de pesos sólo por su mantenimiento.

“No me voy a subir al avión presidencial. No voy a ofender al pueblo de México. Ese avión costó 7,500 millones de pesos… No lo tiene ni Obama, ni Trump. Lo vamos a vender y el dinero va a ser para beneficio de nuestro pueblo”, afirmó López Obrador durante la campaña presidencial del 2018.

En más detalle, el avión que se encuentra bajo un esquema de arrendamiento financiero firmado por el Banobras y la Sedena, con duración de 15 años y por un valor superior a los 6,000 millones de pesos.

La UNOPS inicia todo su proceso con la búsqueda primero de una empresa que pueda realizar un marketing atractivo que logre colocar el avión en manos de un tercero y al mismo tiempo que identifique potenciales interesados en la aeronave.

Después, se recibirán ofertas y entre los requisitos, los potenciales compradores deberán respetar el precio mínimo de venta y no tener problemas legales ni estar incluidos en la lista de vendedores suspendidos por las Naciones Unidas.

Si la UNOPS halla un comprador, se lo recomendará al gobierno mexicano, para que éste negocie directamente en forma los detalles de contrato y los plazos para le entrega del aparato al nuevo dueño.