El procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, afirmó que la investigación federal por el caso de los 43 normalistas desaparecidos, ya llegó a la verdad histórica : los estudiantes fueron privados de la libertad y de la vida, luego incinerados y arrojados al río San Juan por sicarios de Guerreros Unidos.

Los 43 normalistas perdieron ya el estatus de desaparecidos. El procurador Murillo Karam dijo que se tiene que creer en las evidencias de la PGR, para que inicie el proceso de fincamiento de responsabilidad contra los 99 detenidos por los hechos de Iguala, y de esa forma, hacer justicia con sentencias hasta de 140 años de prisión contra los implicados, tan sólo por los delitos de homicidio y secuestro.

Está clarísimo, de todas las investigaciones de la Procuraduría, yo diría que ésta tiene argumentos bastante sólidos , aseveró.

Aseguró que la verdad histórica está sustentada en 39 confesiones, desde los policías de Iguala y Cocula, hasta sicarios de Guerreros Unidos; 487 peritajes; 386 declaraciones; 153 inspecciones ministeriales, y la detención de quienes actuaron intelectualmente como el ex alcalde de Iguala, José Luis Abarca, y su esposa, María de los Ángeles Pineda.

Para poder hacer justicia, tenemos que utilizar todos estos instrumentos que nos demuestran claramente que estos fueron los asesinos y podamos consignarlos y castigarlos de la manera más ejemplar posible, para que estos hechos no puedan repetirse , afirmó.

Acompañado del director de la Agencia de Investigación Criminal de la PGR, Murillo hizo una relatoría y presentó un video que relata paso a paso lo que sucedió con los estudiantes desde que fueron detenidos en Iguala por policías municipales, hasta que fueron entregados a sicarios de Guerreros Unidos que los asesinaron y calcinaron.

Murillo destacó que la detención de Felipe Rodríguez Salgado El Cepillo fue clave para confirmar la investigación federal, ya que secundó los testimonios de otros detenidos por la desaparición de los estudiantes, como Patricio Reyes Landa El Pato; Jonathan Osorio Gómez El Jona y Agustín García Reyes El Chereje.

Murillo destacó que El Cepillo refirió además que el asesinato de los normalistas se debió a que fueron confundidos con el grupo rival Los Rojos, y confesó haber dado la orden y operar el asesinato de los estudiantes, así como su incineración a cielo abierto en el basurero de Cocula.

En su declaración, El Cepillo dijo: Llegando al basurero de Cocula bajamos a los estudiantes de la camioneta percatándonos que unos ya estaban muertos por, creo por asfixia, siendo los que iban hasta abajo (del montículo), y quedaban vivos, siendo aproximadamente de 15 a 18 estudiantes. Le encargué al Pato que se hiciera cargo de todo, de entrevistas, y de darles piso (muerte), que destruyera todo, que lo quemara, celulares y pertenencias de los detenidos. El Pato ya había acostado a cuatro detenidos y disparó en la nuca con su arma corta .

De acuerdo con el procurador, El Cepillo confirmó que la pareja José Luis Abarca Velázquez y María de los Ángeles Pineda Villa formaba parte de la estructura de Guerreros Unidos al mando de Sidronio Casarrubias, y que el grupo delictivo estaba en contubernio con el subdirector de la Policía Municipal de Cocula, César Nava González, para el trasiego de droga.

Las declaraciones de los detenidos y que fueron confirmadas por los elementos materiales, dictámenes científicos, pruebas periciales, testimonios y confesiones, dejan clara la dimensión y la profundidad de la investigación, dándonos la posibilidad y la certeza legal de que los normalistas fueron muertos , insistió Murillo.

El procurador recordó que sólo han podido ser identificados los restos del normalista Alexander Mora Venancio, por peritos de la Universidad de Innsbruck, que no obstante realizan nuevas pruebas para tratar de identificar a otros de los 42 normalistas. Sin embargo, destacó que en total son cuatro los identificados, ya que el sicario Jonathan Osorio Gómez El Jona confesó haber reconocido entre los asesinados a los estudiantes Jorge Luis González Parras El Flaquito; Bernardo Flores Alcaraz El Cochiloco y Miguel Ángel Hernández Martínez El Patilludo.

El titular de la PGR mencionó que la investigación continúa abierta, en virtud de que aún faltan por cumplimentarse órdenes de aprehensión contra otros implicados, entre ellos, el ex secretario de Seguridad de Iguala, Felipe Flores Velázquez ; el sicario Gildardo López Astudillo Comandante Gil, y un sujeto apodado El Fercho, que sería el secretario de López Astudillo.

La investigación se tiene que cerrar porque hay que castigar a los culpables. Cerrar una investigación tal vez no es la palabra adecuada, mientras no tenga yo detenidos a todos los culpables no puedo cerrarla, es decir, no es la palabra adecuada, pero si me pregunta los elementos que tiene la averiguación son suficientes para determinar que ahí los mataron y los incineraron, yo diría sí, y mucho más que en muchos otros casos , puntualizó.

Sobre la insistencia de los padres de los normalistas y su abogado, Vidulfo Rosales, para que se investigue por acciones u omisiones al Ejército en estos hechos, el Procurador dijo que no hay una sola evidencia de que haya intervenido el Ejército, ni una sola; ni siquiera había un grupo razonable de soldados en el lugar .

Dictamen químico prueba incineración en basurero de Cocula

La PGR presentó evidencias que demuestran que el basurero de Cocula se utilizó por sicarios de Guerreros Unidos como un gran horno para incineran a los 43 normalistas de Ayotzinapa, aseguró el director de la Agencia Criminal de la PGR, Tomás Zerón de Lucio.

Aseguró que el dictamen químico realizado en el basurero determinó presencia de residuos de diésel y gasolina, así como ceniza e impacto térmico.

Descartó que alguien pudiera haber visto el humo del incendio, dado que el predio se encuentra a una distancia considerable.

Argumentó que entre el pueblo de Cocula y el basurero hay una distancia de 8.1 kilómetros, además de que el lugar donde quemaron los cuerpos es una hondonada de 800 metros cuadrados, donde los vientos fueron propicios para generar un óptimo sistema de oxigenación del fuego, lo que permitió mantener la combustión un tiempo prolongado, asemejando a un gran horno .

Desaparición forzada será imputada sólo a José Luis Abarca

La PGR destacó que cuidará a fondo, para no tener un descalabro con el juez, el delito de desaparición forzada que fincará al ex alcalde de Iguala, José Luis Abarca, y a los policías municipales de Cocula e Iguala, por la desaparición y muerte de los 43 normalistas.

El titular de la PGR, Jesús Murillo Karam, explicó que María de los Ángeles Pineda, esposa de José Luis Abarca, no podrá ser enjuiciada por tal delito, ya que para la comisión de ese delito se requiere que un funcionario del Estado participe, y en el caso de Pineda, no ostentaba un cargo público al momento de la desaparición de los estudiantes.

Dijo que en este caso, será uno de los primeros que en México se aplique el delito de desaparición forzada a un funcionario público.

Es (...) un delito que(...) es o la primera o la segunda vez que se va a utilizar. (...) Estamos siendo muy cuidadosos de cómo lo integramos para no fallar , destacó.

Sicario declara que tres estudiantes eran infiltrados de Los Rojos

Aunque la PGR aclaró que no tiene elementos para asegurar que estudiantes de Ayotzinapa forman parte del grupo delictivo de Los Rojos, en su declaración ministerial Jonathan Osorio Gómez El Jona, sicario de Guerreros Unidos, aseguró, en un video presentado por la PGR, que identificó entre los 43 normalistas a tres que eran infiltrados de ese grupo.

De acuerdo con el sicario, cuestionaron a unos 15 o 18 estudiantes que llegaron con vida al basurero de Cocula, sobre si formaban parte de Los Rojos. De los interrogados, El Jona identificó a tres como miembros del grupo rival.

El procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, dijo no tener elementos que aseguren que tres estudiantes señalados por Osorio Gómez eran infiltrados del grupo criminal Los Rojos. Incluso, dijo tener la certeza de que los 43 eran estudiantes, y que de verdad tenían el interés de convertirse en maestros.

[email protected]

Ayotzinapa