San Diego.- El poeta mexicano Javier Sicilia cruzó hoy la frontera mexicana hacia Estados Unidos para iniciar en Imperial Beach, California, la Caravana por la Paz, entre cientos de seguidores que lo aguardaban ante el muro metálico limítrofe.

En el Parque de la Amistad, donde confluyen California y México con la costa del Pacífico, el dirigente dijo a Notimex que le gustaría al final del recorrido entrevistarse con el presidente estadunidense Barack Obama.

"Ojalá, sería magnífico que pudiéramos hablar con Obama, sería magnífico, pero lo más importante son los ciudadanos", dijo el poeta.

"Los ciudadanos son los que pueden cambiar las políticas de su país", agregó, luego de cruzar la frontera por la garita de San Ysidro, California, la más transitada en el mundo.

De manera inusual, la Patrulla Fronteriza permitió que cientos de personas que acompañaban a Sicilia llegaran hasta el muro metálico en el Parque de la Amistad.

Ahí, el dirigente de la caravana, que recorrerá 27 ciudades estadunidenses, pidió a sus seguidores en ambos lados del muro un minuto de silencio por las víctimas de la violencia.

Al preguntársele a Sicilia si esperaba aceptación entre los estadunidenses, respondió: "estamos aquí, cruzamos la frontera, y eso habla de su disposición".

En ese sentido, el congresista federal demócrata estadunidense Bob Filner, representante de la frontera de California, resaltó al encontrase con Sicilia la responsabilidad estadunidense en las muertes por la violencia en México.

"Ese no es un problema mexicano, es nuestro problema, ¿de quién son las armas que han matado a 60 mil personas? ¿De quién es la demanda de drogas que impulsa a los cárteles?", cuestionó Filner.

El legislador evocó, al entregar un reconocimiento el poeta mexicano: "me entrevisté antes con el doctor Martin Luther King, con (el organizador sindical hispano) César Chávez, y ahora con Javier Sicilia".

A su vez, el senador estatal de California Juan Vargas elogió a la caravana, y mencionó: "hay que cambiar las cosas, y esperamos que Javier Sicilia sea clave en ese cambio, porque lo que estamos haciendo definitivamente no funciona, con tantas muertes y sin acabar con el narcotráfico".

Sicilia insistió en que el pueblo estadunidense es factor de cambio de las políticas, al subrayar que "los afroamericanos son quienes más están sufriendo esta situación".

Criticó asimismo que el derecho de los estadunidenses a armarse se haya distorsionado: "la Segunda Enmienda habla de las armas para defenderse; si el multiasesino en Colorado hubiera tenido armas para defenderse, no habría matado a esa gente".

A escasos dos metros de la malla metálica que ha sido causa de la muerte de unos diez mil indocumentados desde 1994, Sicilia dijo: "llegamos pues a territorio estadunidense llevando en nuestro dolor y en nuestro amor esa substancia regeneradora de la democracia".

"Cargamos un sueño, el sueño de que llegará el día en que nadie más será asesinado, secuestrado, despreciado, asediado, a causa de la usura de las armas de las drogas" dijo Sicilia.

La caravana siguió luego a la católica Universidad de San Diego, donde fue recibida con una misa, y más tarde, la comunidad latina esperaba a unos 70 integrantes de la caravana en el Parque Chicano del Barrio Logan de San Diego.

La caravana partirá por la noche de San Diego a Los Ángeles, donde permanecerá lunes y martes, para segur el miércoles por Phoenix y Tucson, antes de arribar a El Paso.

klm