El gobierno federal aseveró que luego de llegar a un acuerdo con su representante, los miles de extranjeros que integran la más reciente caravana migrante, situada en el estado de Chiapas, aceptaron disolver el movimiento bajo la promesa de regularizar su estancia en el país.

El Instituto Nacional de Migración (INM) de la Secretaría de Gobernación explicó que integrantes de esta caravana migrante que salió el 18 de noviembre pasado de Tapachula, Chiapas, y que se encontraban la tarde de este martes en el municipio de Mapastepec, decidieron suspender su marcha.

Ello luego de que su representante, Luis Rey García Villagrán, aceptara la propuesta de la autoridad migratoria para iniciar el proceso que permita regularizar su estancia en territorio nacional.

El director general de Coordinación de Oficinas de Representación del INM, Héctor Martínez Castuera, dio a conocer que entre los compromisos que se aceptaron para suspender la caravana, están el trasladado de los migrantes a entidades como Puebla, Querétaro, Hidalgo, Estado de México, Michoacán, Guerrero, Colima, Jalisco y Guanajuato, donde el INM les expedirá una Tarjeta de Visitante por Razones Humanitarias.

Además, se acordó proporcionar alojamiento en albergues del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) o de la sociedad civil, en tanto permanezcan en la localidad.

Así como instalar 10 mesas de atención, en el domo del campo de fútbol en el barrio Santa Cruz del municipio de Mapastepec, para el registro de las personas migrantes motivo de este acuerdo, en las cuales se dé prioridad a mujeres embarazadas y su núcleo familiar; a quienes tienen un trámite resuelto por la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) y su núcleo familiar, y personas extranjeras en situación de vulnerabilidad y su núcleo familiar.

“El INM valora que finalmente la población migrante y su dirigencia visibilizaran el riesgo que representa una caminata para la integridad física y psicológica de las personas, así como para su salud”, añadió el funcionario.