En el actual proceso electoral se ha evidenciado que la figura de los independientes contiene vicios como los presentados al interior de los partidos políticos, advirtió el consejero presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova Vianello.

Al participar en el seminario “Los desafíos de las autoridades electorales” del Colegio de México, Córdova dijo que, tras la reforma político electoral del 2014, la figura de los independientes llegó para quedarse; asimismo, explicó que es un modelo de participación que oxigena la vida política y abre nuevos cauces de acceso al poder más allá de los partidos políticos.

“Sin embargo, hemos visto y constatado, tal vez de la peor manera, que un candidato independiente, un ciudadano que compite por la vía independiente, al final del día, como muchos lo advertimos, es también un político, y como tal, igual que quienes hacen política al interior de los partidos, está cargado de virtudes y de vicios”.

El consejero presidente del INE declaró que así como se han encontrado ejemplos muy encomiables de honestidad en la consecución de una candidatura independiente, “se ha evidenciado también el recurso o mecanismos no necesariamente lícitos y honestos en el proceso de aspiración a una candidatura independiente, al igual que ocurre al interior de los partidos políticos”.

Explicó que no se trata de satanizar la figura de las candidaturas independientes, pero sí ponderar en su justa dimensión lo que es: una “venturosa” vía para acceder al poder político de manera paralela a la de los partidos, que debe cuidarse, procurarse y vigilarse.

“Los independientes no son para los arcángeles, probablemente porque no existan; es para los ciudadanos de carne y hueso”, sentenció el consejero presidente del INE.

Por otro lado, para despejar dudas sobre la efectividad de la aplicación móvil para recabar apoyos ciudadanos por parte de los independientes, Córdova Vianello anunció que el INE invitará a instituciones de educación superior a que realicen una auditoría informática al sistema.

ana.langner@eleconomista.mx