El equipo de Casa del Migrante de Saltillo denunció que el 16 de agosto el hondureño Jorge Luis Alvarado Rosales fue internado en el Hospital General de Saltillo para ser operado de una hernia inguinal que pone en riesgo en vida, pero fue presionado para salir de las instalaciones.

Esta casa de atención a migrantes expresó que Jorge Luis Alvarado fue humillado y maltratado cuando el personal del nosocomio supo que se trataba de un migrante hondureño; además de que se vio presionado de tal modo que se sintió forzado a abandonar el hospital luego de cinco horas y media de soportar el menoscabo de su dignidad.

Este centro de atención a migrantes indocumentados informó que, para que Alvarado fuera atendido, fue necesario realizar diversas gestiones, argumentando que la nueva Ley de Migración posibilita que todas las personas que estén en el país reciban cuidados médicos sin necesidad de dar aviso a la autoridad migratoria, con lo que el 15 de agosto fue ingresado para aguardar la cirugía que le hacía falta.

La operación fue programada para las 8 de la mañana, pero fue suspendida por falta de material en el quirófano, por lo que se reprogramó para el día siguiente. La tarde del 16 comenzaron las agresiones en su contra y a la 1:30 de la tarde, luego de vestirlo con ropa de uso de quirófano, lo sacaron del centro médico.

Este caso es muestra de un problema serio en el Sistema de Salud del estado de Coahuila, informa la Casa del Migrante, pues las prácticas discriminatorias y violatorias de los derechos humanos no son accidentales, sino son muestras de deficiencias estructurales que deberán cuestionar y reorientar a todos los servidores que tienen la función obligatoria de administrar los recursos públicos para mejorar la forma y la calidad de vida de todos .

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