Durante los últimos meses, en México los espacios de deliberación pública en redes sociales están siendo tomados por grupos que buscan “reventar” las redes sociales como una arena de intercambio democrático, afirmó el Coordinador Creativo del Laboratorio de Innovación Tecnológica y de Estudios Interdisciplinarios Aplicados (Signa Lab) del ITESO Universidad Jesuita, Víctor Hugo Ábrego Monina.

En entrevista, el académico expuso que desde que se inició la actual administración federal se ha detectado un incremento en el tono de la polarización en redes sociales, particularmente cuando se refiere a tomar posturas frente a las declaraciones del presidente Andrés Manuel López Obrador y, sobre todo, en sus conferencias matutinas.

Desde la perspectiva de Ábrego Monina, las conferencias de prensa que realiza de lunes a viernes a primera hora el jefe del Ejecutivo federal forman parte de una estrategia de comunicación política para generar agenda diariamente.

Al subir el contenido íntegro a plataformas en internet, particularmente a través de Twitter, Spotify, YouTube y Facebook, todos los días comienza a generarse una discusión, pero, “por desgracia”, cada vez está más centrada, no en los problemas públicos del país, sino en si el Presidente está haciendo bien o no su trabajo.

En ese sentido Ábrego Monina explicó que en la construcción de la agenda pública y la relevancia de los temas que la componen ahora no es como ocurría en el pasado, cuando generalmente esa tarea recaía en los medios de comunicación tradicionales como prensa escrita, radio y televisión. 

Ahora, con la llegada de las redes sociales, lo que ocurre es que se produce una importante aceleración en la construcción de la agenda pública. Eso ocurre porque los usuarios de redes no sólo tienen la capacidad de consumir información, sino de compartir y producir sus propios contenidos.

En esa lógica, el presidente dice algo y, de inmediato, aparecen grupos de usuarios de redes sociales apoyándolo o atacándolo.

“Entonces, los grupos de apoyo o de ataque al presidente lo que hacen es inmediatamente lanzarse a las redes sociales para disputarse el marco interpretativo de lo que el presidente acaba de decir minutos atrás”.

Destacó que lo triste, analíticamente, interesante y políticamente bastante decepcionante es que los problemas de los que se hablan en las conferencia de prensa mañaneras ya no son lo relevante, sino atacar o defender a toda costa al Presidente. Ése es el problema, relató.

La velocidad no ayuda

El especialista en análisis de datos señaló que lo que se observa es que, por desgracia, no conforme la aceleración de internet, se genera justamente esta necesidad de producir estridencia. Esa velocidad que puede ser muy positiva, porque nos ayuda a enterarnos de las cosas que están sucediendo en tiempo real, no contribuye a una buena comunicación.

Puso como ejemplo que cuando se necesita comprender el contexto en que se generan escenarios de violencia en el país, sus causas y las posibles formas de solucionarla, lo que se necesita no es velocidad, sino mesura e información que ayude a comprender la situación.

La velocidad y la forma en que se están construyendo ese tipo de conversaciones públicas en redes sociales impide los espacios de deliberación y reflexión para tomar distancia y formarse una opinión sobre los asuntos.

El especialista recalcó que para su equipo es imposible demostrar que el gobierno federal esté recurriendo al uso de granjas de bots o instrumentos para generar tendencias o afectar en cierta forma la discusión en redes sociales sobre los asuntos que tienen que ver con el presidente López Obrador.

Lo que sí ha demostrado, a través de métricas y ejercicios en los que promedian el tiempo en que un usuario genera sus contenidos, la fecha en que creó su cuenta, entre otros indicadores, es que hay una estrategia que utiliza cuentas para molestar, “los llamados troles, así como cuentas que pueden ser reales y otras que tienen comportamientos automatizados, usuarios que lo único que hacen es dar retuit o likes sin crear contenidos, pero en periodos de tiempo muy cortos”.

Ante este tipo de comportamientos habría que ser suspicaces y críticos porque las redes sociales como espacios de deliberación o de encuentro, de un tiempo a la fecha —y no solamente en México, sino a escala global—, están siendo tomadas por estos grupos que lo que buscan es reventar ya no solamente al otro, sino reventar las redes como una arena posible para el intercambio democrático.

Luego se preguntó: ¿a quién se le hace el juego reventando el espacio que ya vimos que puede ser para generar cambios y convertirlo en una arena de a ver quién le pega más fuerte al otro?

Dijo que los usuarios reales, a diferencia de los bots, tienen la capacidad de decir: no me voy a subir a una coyuntura simplemente para atacar al otro, sino que me voy a subir a la coyuntura para generar ideas, para discutir, para cuestionar, pero no para aventarle la cubeta al de enfrente.

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