Creada como un cuerpo policíaco para prevenir y combatir delitos, la Guardia Nacional (GN) no sólo se ocupa en tareas de seguridad pública. También tiene la encomienda de frenar la migración hacia Estados Unidos. En las últimas semanas, alrededor de 21,000 elementos policíacos han sido desplegados en las fronteras norte y sur de México, es decir, 30% de los 70,000 que componen en su primera etapa esa nueva fuerza.

En la Ley de la Guardia Nacional, se le otorgó la facultad para detener migrantes, lo cual incluso fue confirmado por el presidente Andrés Manuel López Obrador el 25 de junio pasado. Dijo que pueden realizar las detenciones, como auxilio a las autoridades del Instituto Nacional de Migración, pero sin violentar los derechos humanos.

Los primeros soldados de la Guardia Nacional fueron desplegados en la frontera sur de México para reforzar la seguridad y controlar el tránsito ilegal de migrantes centroamericanos en la línea fronteriza con Guatemala. Ello como una de las medidas a las que se comprometió el pasado 7 de junio el canciller Marcelo Ebrard, quien acudió a negociar a Estados Unidos para que no se aplicaran aranceles de 5% a las importaciones mexicanas. Primero fueron enviados 700 elementos, de los 6,000 que acordó el gobierno de México.

El gobierno federal informó que los 6,000 elementos no se mantendrían en la frontera sur, sólo sería 40% (2,400). El resto se desplegaría por todo el país.

Un mapa elaborado por Dolores París Pombo y Angélica Zambrano, investigadoras del Observatorio del Colegio de la Frontera, revela que el gobierno de México ha implementado un nuevo esquema para controlar el paso de los migrantes centroamericanos, basado en cinturones de contención formados por agentes del INM y retenes de policías federales y militares.

La policía militar que forma parte de la Guardia Nacional ha implementado retenes migratorios en Chiapas y Oaxaca. Las orillas del río Suchiate han sido resguardadas por al menos 100 elementos de la Guardia Nacional.

Y para el norte, 15,000 soldados

Desde el pasado 16 de junio, fueron desplegados militares, policías federales, estatales y municipales en la frontera norte del país para inhibir el paso de migrantes hacia Estados Unidos. Una parte importante de elementos se concentra en las orillas del Río Bravo.

El secretario de Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval, informó que en la frontera entre México y Estados Unidos fueron desplegados 15,000 soldados y policías para auxiliar a los agentes del INM.

De acuerdo con el funcionario, los elementos de la Guardia Nacional están facultados para hacer detenciones, incluso en el borde binacional, y los pone a disposición del INM.