Los gobernadores que han marcado diferencia en la forma de enfrentar la pandemia del coronavirus tratan de mantener sus gubernaturas para sus partidos. Por eso quieren mandar una clara diferencia, respecto del presidente Andrés Manuel López Obrador, afirmó el analista Fernando Dworak.

En ese sentido, dijo que el mejor caso de una comunicación exitosa es el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, quien ha posicionado los mensajes de que sus gobernados están ante un tiempo difícil que toca a todos. Habla de empatía y hasta ahora ha sido claro sobre lo que está haciendo su administración y luego llama a la acción ciudadana.

Así como el gobernador Alfaro en Jalisco —indicó—, otros gobernadores han tratado de diferenciarse del presidente, pero lo que hay que ver con atención, caso por caso, es qué tan queridos y empáticos son y qué tanto llaman a la acción con los sacrificios que eso conlleva. “Lo que estamos viendo es una muestra de normalidad democrática”, destacó.

El analista expuso que, “si somos cínicos en el análisis” diríamos que ellos quieren rebasar al presidente. Por ejemplo, Enrique Alfaro, quiere que Jalisco siga siendo gobernado por Movimiento Ciudadano y Diego Sinhue, quiere que Guanajuato siga siendo gobernado por el PAN.

El tema no es tanto que rebasen o no, sino qué tan convincente es el discurso y el liderazgo que quieren posicionar. Hay que ver que tan convincentes son las estrategias que siguen y ver cómo, queda el Presidente López Obrador en ese contraste, abundó.

Dworak indicó que será muy importante ver qué liderazgo surge o cae a partir de esta crisis y cómo los partidos políticos se reagrupan o no a escala local. Incluso dijo que eso será un buen indicador de cómo serán las elecciones intermedias de 2021, pues veremos quienes son los líderes locales, como actúan los gobernadores ante la pandemia, quiénes son los que se crecen, quiénes se achican.

AMLO es consistente con su manera de enfrentar las crisis

El consultor político explicó que un jefe de Estado en este tipo de crisis debe ser muy claro sobre cuál es el peligro, saber cuáles son los riesgos que enfrenta la población; dejar claro que todos somos una comunidad donde el líder esta con todos, ser empático con la gente que la está pasando mal o puede pasarla muy mal. Incluso debe llamar a sacrificios, obviamente dejando claro cuanto va a durar y luego, hacer una arenga hacia el futuro. Esos son los pasos de manual que debe seguir un jefe de Estado para la crisis.

En ese tenor, Dworak destacó que hay mucha gente que se está sorprendiendo de lo que está haciendo el presidente López Obrador, pero, si se analiza con cabeza fría, el mandatario mexicano ha sido consistente con su forma de manejo de crisis desde que llegó a la presidencia.

Recordó que, en el caso de la explosión de un ducto de Pemex en el municipio de Tlahuelilpan, Hidalgo, lo manejó como un problema de criminalización de la pobreza. “Inventó el problema del Huachicol (robo de combustible de los ductos de Pemex) para esconder una crisis de desabasto e hizo un llamado a cerrar filas en torno a él”.

En el caso del llamado Culiacanazo (cuando se detuvo y liberó a Ovidio Guzmán, hijo del narcotraficante Joaquín Guzmán Loera), López Obrador colocó al narcotráfico como un problema de pobreza. En ese caso se ocultó un mal operativo y lo trató de convertir en un problema en torno a su persona, añadió.

Ahora, —indicó—, estamos ante su misma receta: primero negó el problema, empezó a hablar de conspiraciones en contra de él; desestimó las medidas sanitarias; comenzó a hablar de estampitas religiosas para detener la pandemia. No es que sea incongruente, está haciendo lo mismo de siempre.

La gran diferencia, considera el analista, es que ahora estamos ante una crisis que sí nos toca a todos y no solo va a implicar la cuarentena, sino que habrá situaciones severas en la economía de todo el país.

Para el analista, en cierta forma el manejo de crisis del Presidente le ha funcionado, pero recalcó que eso ha sido, no por la estrategia misma, sino por los enormes márgenes de popularidad que aun goza. En vez de hablar de crisis, la gente ha creído el tema de que ante lo que estamos son conspiraciones y él lo puede todo.

“Aquí lo importante es qué va a pasar cuando veamos las repercusiones de las acciones que está tomando en estos momentos”, agregó Fernando Dworak.

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