Los gobernadores del país son quienes tienen la cartera más holgada para bajar los recursos a las estructuras partidistas, con el propósito de ayudar a sus candidatos a ganar las elecciones, afirmó el expresidente del IFE, Luis Carlos Ugalde.

Entrevistado por El Economista, destacó que los gobernadores jugarán un papel al triangular el voto y la movilización en favor de sus candidatos.

Movilizar el voto no es algo necesariamente ilegal, lo ilegal es que coacciones el voto y obligues a la gente a votar por un partido y se amenace, pero en la mayor parte de esas movilizaciones del voto invitas a desayunar gente a tu casa, ofreces tamales y luego contratas 25 taxis para que todos vayan a votar, cada quien se forma en fila y comúnmente la gente que va en ese grupo vota por el candidato de su líder.

Todos los partidos dicen que eso es fundamental, que no solamente es necesario que la gente diga que va a votar por ti, sino que vaya a casilla.

Como el PRI tiene más estructura que los demás partidos, es muy importante para ese día .

Dice que el día de la elección generalmente desde los gobiernos locales se reparten cemento, varillas, playeras, cachuchas. Todos eso es compra del voto, es una definición que hay que aclarar, pero es una práctica común. Las comunidades rurales y más pobres se han acostumbrado a que las elecciones son una oportunidad para tener algunos bienes materiales , mencionó.

Luis Carlos Ugalde afirma que el candidato presidencial de las izquierdas, Andrés Manuel López Obrador, organiza un segundo desconocimiento político de la elección presidencial, con el argumento de que el eventual triunfo del candidato de la coalición Compromiso por México, Enrique Peña Nieto, es moralmente imposible . No hay forma de que reconozca los resultados el 1 de julio, en caso de que pierda, porque él ya definió que el triunfo del candidato puntero, Peña Nieto, sería moralmente imposible, igual que lo hizo con (Felipe) Calderón.

Hay obviamente la intención de ir construyendo un argumento político para que si no gana el 1 de julio pueda decir: se los dije, el árbitro está protegiendo a Peña Nieto y es parte de la misma historia del 2006, la mafia nos impide ganar.

López Obrador se conduce en un terreno moralista y, por lo tanto, juzga a sus adversarios como inferiores en el plano moral , afirmó.

Destacó que no obstante un escenario de ese tipo, estaría descartado el riesgo de una crisis política similar a la del 2006, debido a que el margen de diferencia entre el puntero y el segundo lugar (que se disputan Josefina Vázquez Mota y López Obrador, según la última encuesta de Consulta Mitofsky) es estrechamente diferente.

Hizo un balance del proceso electoral en marcha, donde destaca que las campañas no son más baratas para el ciudadano, porque el IFE redujo el financiamiento a los partidos, pero éstos aprovechan triangulaciones, donaciones en especie y dinero de empresarios para hacerse de dinero por debajo de la mesa, a cambio de pagos de favores .

En medio del escenario en el que PAN y PRD acusan al candidato Peña Nieto de rebasar en el tope de gastos de campaña, asegura que es un secreto a voces que los candidatos gastan más de lo legalmente permitido.

• A más de la mitad de las campañas, ¿cuál es su balance?

Diría que es la crónica de una historia parcialmente conocida: en el tema del contenido y las campañas, el hecho de que al puntero se le quiere pegar para bajarlo, la manera como se desarrolló el primer debate, las campañas negativas que se están llevando a cabo y las acusaciones al árbitro electoral. Todo eso es semejante al 2006.

Recordó que hoy se acusa a Peña Nieto de no querer debatir, pero López Obrador no lo hizo hace seis años. Ambos comparten el hecho de haber sido punteros.

Respecto de las críticas al Instituto Federal Electoral, por haber negado el retiro de los spots de Acción Nacional que califican de mentiras los compromisos de Peña Nieto como Gobernador del Estado de México, Ugalde afirmó que, pese a ello, el Instituto tiene solvencia moral para organizar los comicios presidenciales.

El árbitro aplica una ley, pero los contendientes se quejan constantemente, atacan al árbitro; entonces, en realidad lo que ocurre en México es que una democracia sin demócratas .

Afirmó que la reforma electoral del 2007 es una mala ley porque no ataca de fondo reducir el costo de las campañas e impedir el flujo de dinero en efectivo.

Los medios electrónicos, aseguró, ya no pueden vender espacios promocionales a los partidos, pero sí venden cobertura informativa, campañas de comunicación, publicidad integrada. Eso no se ve, no se sabe cuánto se paga, frecuentemente es en efectivo .

Esta reforma es como un iceberg, se ve la puntam, que es el cheque del IFE, pero todo lo que está debajo es en efectivo y hoy las campañas están más caras que hace pocos años .

• ¿Se siguen ganando elecciones sólo con dinero?

Hoy, las elecciones son más caras que hace algunos años y no es culpa del IFE, es culpa de una regulación que no ha entendido que el problema tiene que ver con la estructura hacendaria de México, con la manera como se fiscalizan los gobiernos estatales, con el dinero para comunicación social y los medios de comunicación. Por eso las campañas son más caras.

Creo que en los estados hay más flexibilidad para gastar; ahí se están viendo los fenómenos de mayor gasto sin control en campañas políticas. Tiene que ver con medios de comunicación locales que cobran para cubrir campañas, a través de convenios de publicidad; con movilización del voto en campañas de tierra que cuestan mucho en efectivo. Tres, muchos empresarios que quieren comprar un pase al negocio de la obra pública y donan en efectivo a los candidatos, y cuatro, gobernadores con mucha liquidez que quieren que su partido repita en el poder y están dispuestos a inyectar dinero a su candidato. Los candidatos comentan de manera privada y anecdótica que se gasta varias veces más de lo que la ley permite y eso es un hecho que está ocurriendo; es necesario conocerlo para solucionarlo .

• ¿Qué impacto en la elección tendría la diferencia de criterios entre el IFE y el tribunal electoral?

Es preocupante que entre el IFE y el TEPJF haya diferentes maneras de interpretar la ley, porque es la primera vez que se aplica (la reforma electoral) a una elección presidencial y hay muchas cosas desconocidas. No creo que tenga consecuencias relevantes para el proceso, pero hace el trabajo más desgastante.

Cuestionado sobre el formato del primer debate presidencial y los cambios que debería adoptar el IFE para el segundo, del 10 de junio próximo, Ugalde destacó: Me gustaría más si fuera más tiempo, hubiera más libertad, más réplicas y más ataques, pero en sus términos me gustó .

• ¿Qué cambiaría?

Tendría que haber más debates, al final de la campaña (entre) los (dos) punteros participarán, tendría que haber más libertad para que entre los candidatos se interrumpieran, lo que debe asignarse es una votación de minutos igual para todos, pero que los pudiera utilizar a su antojo para el tema que quisiera. Y la suma de respuestas sea igual para todos.

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