La noticia en Washington sobre la petición de Estados Unidos a nuestro país para que Anthony Wayne, actual número dos de la Embajada de EU en Afganistán, sea el nuevo Embajador en México, es un mensaje claro sobre la continuidad de la agenda binacional en materia de seguridad expusieron analistas.

El escenario para el posible nuevo Embajador no pinta para grandes novedades, aseguró Javier Urbano, investigador del Departamento de Estudios Internacionales de la Universidad Iberoamericana. El mensaje es claro: era necesario enviar a una persona experta en temas de crisis de seguridad para sujetarse a la agenda binacional entre México y Estados Unidos en la recta final de las presentes administraciones gubernamentales .

De acuerdo con fuentes diplomáticas de Washington, el gobierno de Estados Unidos pidió el beneplácito de México la semana pasada, por lo que México tendrá que responder antes que el candidato inicie proceso de confirmación en el Senado de su país.

Al respecto, la Secretaría de Relaciones Exteriores prefirió omitir su postura al declarar: La Cancillería no tiene comentarios al respecto .

Enviar a un Embajador que formó parte de la Oficina de Inteligencia e Investigación del Departamento de Estado, envía un mensaje relacionado con la limitada capacidad de renovar la agenda de diálogo que tiene México con Estados Unidos con respecto al tema de seguridad, expuso el investigador.

El nuevo Embajador viene únicamente para gestionar los próximos meses la relación de Estados Unidos con México con respecto a las líneas de diálogo en torno de los temas de delincuencia organizada, narcotráfico, violencia fronteriza y los programas relacionados .

Por otro lado, la elección de este diplomático, quien se ha especializado en temas económicos y de crimen organizado, se debe al perfil que buscaba el gobierno estadounidense: un experto que pudiese gestionar en un escenario complejo, explicó el especialista.

MÉXICO, EN LA MIRA DIPLOMÁTICA

Por otro lado, que designen a Anthony Wayne, a una semana de la salida de México el exembajador Carlos Pascual, quien entregara su renuncia el 19 de marzo, denota la importancia que le concede a la relación con su vecino del sur. El especialista recordó que hay naciones latinoamericanas que ni siquiera cuentan con un Embajador estadounidense.

En opinión de Urbano, este nuevo Embajador permitirá descontaminar la relación entre estas naciones vecinas, ya que a raíz de las declaraciones del Embajador Carlos Pascual reveladas por WikiLeaks sobre el desempeño de las fuerzas de seguridad en contra del crimen organizado, surgieron una serie de roces diplomáticos que era urgente evadir.

Wayne, quien ha servido como Embajador en Argentina y Subsecretario de Estado en funciones para Asuntos Económicos, es designado en un momento muy complicado en cuanto a relación bilateral, explicó el investigador Jesús Velasco Grajales, de la Carleton University.

México enfrenta los peores niveles de violencia y eso provoca inquietud en Estados Unidos ante el temor sobre que este mal se extienda a su territorio. Además, casos como el operativo Rápido y Furioso, o WikiLeaks hicieron mella en la diplomacia entre ambas naciones, expuso el especialista en relación bilateral.

Por otro lado, los problemas migratorios y el control de la frontera común son temas que han tensado las relaciones, por lo que el próximo Embajador estadounidense en México deberá actuar con cautela y alta destreza diplomática, consideró.

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