El Comité de Derechos Humanos de la ONU concluyó que el Estado mexicano violó el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos por la indebida investigación de la desaparición del estudiante de la UNAM, Jesús Israel Moreno Pérez de 19 años, al negarle el acceso a la justicia a la víctima y a su familia.

El 5 de noviembre pasado, el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas aprobó el dictamen enviado por la organización IDHEAS Litigio Estratégico en Derechos Humanos A.C, sobre el caso Israel Moreno, un estudiante de geografía que se encuentra desaparecido desde el 8 de julio de 2011. La ONU resolvió que el Estado mexicano violó los derechos del estudiante de la UNAM y los de sus familiares, al incumplir con los artículos 6, párrafo 1 y 7 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.

Este dictamen sienta un precedente a nivel internacional ya que, por primera vez, el Comité señala de manera explícita que “la investigación efectiva debe ser considerada como una obligación inherente del derecho a la vida”.

La organización IDHEAS señaló que en el caso de Jesús Israel, desde el momento en que las autoridades tuvieron conocimiento de su desaparición, omitieron su búsqueda inmediata, basaron la investigación en testimonios contradictorios, alteraron y fabricaron pruebas para desviar la investigación, creando las condiciones que pusieron en riesgo su vida.

En 2012, el entonces el Procurador General de Justicia del Estado, Jesús López López, publicó en el portal de la dependencia el esclarecimiento del caso, asegurando que Jesús Israel había sido encontrado muerto y consignaron a cuatro personas por ello, las cuales acusaron que fueron torturadas previamente para inculparse de los hechos.

Además, se indicó que las autoridades judiciales nunca entregaron el cuerpo a los familiares, realizaron una necropsia sin cadáver y a pesar de ello falsearon un informe forense.

Ante esto, el Comité expresó que el deber de los Estados partes del Pacto de proteger el derecho a la vida exige que deban “no solamente evitar la privación de la vida, sino también investigar y enjuiciar los posibles casos de privación ilegal de la vida, castigar a los responsables y ofrecer una reparación integral”.

La ONU también acreditó violación a los derechos de los familiares de Jesús Israel a no ser sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes, debido a que las serias falencias y obstrucciones en la investigación de la desaparición, así como el cierre prematuro del caso por parte de las autoridades de la fiscalía de Oaxaca (antes procuraduría), han causado a sus familiares “un gran sufrimiento que se agrega a la pérdida de su ser querido, y que la continua incertidumbre resultante de la desaparición les causa angustia, estrés y mutilación de la vida”. Además de las amenazas que recibió el padre de Jesús Israel por su participación en la investigación.

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