Pachuca.- Autogobierno, violencia, tráfico de drogas y corrupción persisten en algunos penales de Hidalgo debido una sobrepoblación de alrededor de 600 internos, equivalente al 20% del total de presos, advierte la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo (CDHEH).

Un diagnóstico del organismo alerta que a pesar de que los Centros de Readaptación Social y cárceles distritales de la entidad tienen una capacidad para 2,541 internos, a noviembre de 2011 tenían 3,130 ingresos. Del total de esta población penitenciaria, 2,908 son hombres y 222 mujeres.

"Sobrepoblación y hacinamiento afectan directamente a la integridad, el descanso y la salud de los internos como elementos indispensables dentro del proceso de readaptación"', establece el informe de la CDHEH.

El informe advierte graves problemas de sobrepoblación y hacinamiento en los penales de Actopan, Apan, Ixmiquilpan, Jacala, Mixquiahuala, Tenango de Doria y Tula.

De igual forma, las cárceles distritales de Atotonilco el Grande y Tizayuca están consideradas por la CDHEH como "focos rojos" por la sobrepoblación de internos.

El caso de Tizayuca es calificado por el organismo como "el más delicado", debido al "poco espacio de infraestructura en relación con el número de internos". En esa cárcel distrital existen 108 reos, 28 más que en 2010.

El informe sostiene, además, que el hacinamiento causa la propagación de enfermedades y genera violencia por la fricción entre los internos al pretender mejores espacios.

El diagnóstico de la CDHEH indica que del total de la población penitenciaria, 2,830 se encuentran sujetos a procesos del fuero común y 300 del fuero federal. El 43.5% de los reos permanecen en calidad de procesados y 56.5% de sentenciados.

"En nuestro estado, el problema de la sobrepoblación provoca la falta de separación dentro del plazo constitucional entre inculpados, procesados y sentenciados, como sucede en los penales y cárceles distritales mencionados", señaló.

El año pasado, en septiembre y octubre, se registraron dos fugas de internos del penal de Pachuca. Elías Gallo González escapó por la puerta de acceso y Edgar Jesús Méndez Cortes escaló uno de los muros en la parte norte del Cereso.

Además, en lo que va de este mes, la Policía estatal ha realizado tres cateos en los penales de Pachuca, Tulancingo y Tizayuca, en los que ha asegurado armas punzocortantes, drogas, teléfonos celulares, computadoras personales y Ipads.

Dichos operativos sorpresa tienen la finalidad, según la Secretaría de Seguridad Pública del estado, de evitar enfrentamientos entre reos e inhibir el tráfico y consumo de drogas en los centros de reclusión de Hidalgo.

MIF