La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) determinó que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) no debió suspender la atención que brinda a familiares de las víctimas de la Guardería ABC.

“La CNDH destaca que el hecho de que una instancia de supervisión y auditoría interna ejerza sus facultades de fiscalización en ese instituto no justifica o deriva en que se incumplan obligaciones institucionales o que, bajo el argumento de una posible violación de derechos fundamentales, se pretenda inhibir o dejar sin efecto el ejercicio de tales facultades, así como las consecuencias derivadas de las mismas”, informó.

En respuesta al requerimiento planteado por el director del IMSS, Germán Martínez Cázares, el organismo nacional refirió que las autoridades de los distintos niveles de gobierno tienen la obligación de respetar y garantizar los derechos de las personas.

Mandato, expuso, al que no pueden renunciar o pretender delegar a terceras instancias, y enfatiza la necesidad de que las autoridades cumplan con sus obligaciones y ejerzan sus atribuciones conforme al marco legal que les es aplicable, velando en todo momento por el respeto de los derechos humanos.

El organismo sugirió a Martínez Cázares que de requerir asesoría o interpretación sobre los procesos de adquisición y obras públicas, acuda a la Secretaría de la Función Pública (SFP), a fin de que coadyuve en la atención a las recomendaciones y el restablecimiento de las acciones de reparación del daño a las víctimas de la Guardería ABC.

Y es que las acciones iniciadas por la Auditoría Superior no determinaron la suspensión o interrupción de los servicios subrogados y apoyos institucionales, ya que lo que se planteó fue el fortalecimiento de los procesos institucionales de contratación hacia el futuro, así como indagar y en su caso sancionar las irregularidades.