El presidente Andrés Manuel López Obrador informó que su administración logró un acuerdo con el gobierno de Estados Unidos sobre la entrega de agua en la frontera, pese a “la actitud un poco irresponsable de las autoridades de Chihuahua", por lo que también, dijo, se evitó una sanción.

"Ayer (miércoles) se suscribió un acuerdo muy importante con relación al convenio del agua que se tiene con Estados Unidos (...) Quiero aprovechar para agradecer al gobierno de Estados Unidos por su comprensión y por su solidaridad, agradecer al presidente Donald Trump, al secretario de Estado, el señor (Mike) Pompeo", expresó en conferencia de prensa matutina.

Asimismo, detalló que "se tuvo que recurrir para cumplir a disponer de agua que se asegura para el consumo humano con el compromiso del gobierno estadounidense de que si necesitamos el agua para consumo humano ellos van a proporcionarla y que si tenemos una situación de sequía severa también nos van a auxiliar".

Desde Palacio Nacional, la directora de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Blanca Jiménez, recordó que para cumplir con dicho tratado de agua, nuestro país debía entregar 289 millones de metros cúbicos de agua antes del 24 de octubre.

La funcionaria federal también explicó que el acuerdo se encuentra en su ciclo 35, sin embargo, indicó que en 34 se cerró con un adeudo, por lo que en este acuerdo se tuvo que pagar también lo que se debía de ese ciclo.

Destacó que este tratando entre ambos países tiene flexibilidad en las entregas de agua por parte de México. Mientras que Estados Unidos nos entrega 1,850 millones de metros cúbicos con un calendario que México establece mes con mes, y siempre han cumplido, nosotros pagamos esa cantidad hasta en un periodo de 10 años.

En tanto, Roberto Velasco, el director para América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores, comentó que, para cumplir con este nuevo acuerdo, México utilizará las presas internacionales, al tiempo que advirtió que, según el acta 234 del tratado, México no puede atrasarse dos ciclos consecutivos.

"Estados Unidos aceptó una cláusula de que va a cooperar con México por razones humanitarias en caso de que hubiera una sequía extrema o alguna otra emergencia, permitiéndonos usar volúmenes estadounidenses si esto ocurriera, y además se retomó el compromiso de compartir información de manera binacional para mejorar la gestión del agua mediante un grupo de hidrología", abundó Velasco.

Finalmente, el mandatario mexicano acusó una actitud intransigente y sobre todo politiquera, por parte de autoridades de Chihuahua, al no permitir el uso del agua para cumplir con el tratado.

“El querer usar este asunto con propósitos electorales para favorecer a un partido y a un candidato porque vienen elecciones. Bueno, por levantar este movimiento sin razón, sin fundamento, sólo con esos fines, pues hasta se evaporó el agua”, señaló.

“Pero pues se ponen su sombrero ahora y sus camisas vaqueras y sus botines o botas y empiezan a encabezar movimientos, pensando que con eso la gente va a votar por ellos, se envolvieron en la bandera de la defensa del agua en contra del convenio que se tiene desde hace muchos años, apostaron a manipular a la gente”, agregó.

Sin embargo, pese a estas acusaciones, el mandatario aseveró que las relaciones con la entidad están “bien”, y que de ninguna manera se va a desatender al pueblo de Chihuahua “porque es muy claro que no es el pueblo de Chihuahua, son estos intereses creados y la politiquería”.