La falta de recursos, la ausencia de una coordinación de autoridades federales y locales, y medidas implementadas de manera incorrecta siguen siendo los retos para el funcionamiento del Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, el cual está vigente desde 2012.

De acuerdo con el diagnóstico sobre el funcionamiento del mecanismo elaborado por la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, hasta el 30 de abril de este año el Mecanismo protegía a 903 personas; sin embargo, la Secretaría de Gobernación prevé que para final de año estará protegiendo a 1,131 beneficiarios lo que implicaría un gasto de 325 millones de pesos.

De los beneficiarios, 582 son defensoras y defensores de derechos humanos, 290 mujeres y 292 hombres, mientras que hay un total de 321 periodistas con estas medidas de protección: 80 mujeres y 241 hombres.

El diagnóstico alertó que el presupuesto asignado para 2019 fue de 207.6 millones de pesos, correspondiente a 64% del gasto previsto y monto inferior a lo ejercido en 2018 y 2017, y recordó que la Segob presentó el pasado 4 de abril una solicitud adicional de 150 millones de pesos que todavía no ha sido respondida.

"Para garantizar un funcionamiento más eficaz del Mecanismo, el Estado mexicano tendrá que reforzar de manera decidida sus recursos humanos, garantizar los recursos económicos necesarios y asegurar los recursos materiales adecuados para que las y los funcionarios puedan cumplir con su mandato de protección" señala el documento.

En ese sentido, advirtió que para 2024 serían aproximadamente 3,400 las personas beneficiarias por lo que el Mecanismo se volverá ineficaz e insostenible.

Por otra parte, alertó de una insuficiencia en los funcionarios que operan el Mecanismo, porque solamente se cuentan con 36. La organización internacional explicó que cada persona que realiza funciones de seguimiento debe atender un promedio de 155 personas beneficiarias y al 24 de abril estaban pendientes 114 reevaluaciones y 22 evaluaciones, lo que representa un rezago de tres meses de trabajo.

Entre los hallazgos se encontró que el Mecanismo carece de un enfoque preventivo, porque su objetivo es evitar la consumación del daño sin priorizar la atención a las causas que generan el riesgo, por lo que la falta de este enfoque es el principal motivo por el cual en 2017 solamente diez casos se concluyeron por disminución de riesgo y en 2018 ninguno.

La ONU se sumó a la solicitud de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para generar mecanismos de rendición de cuentas y transparencia en el funcionamiento del Mecanismo, ya que la falta de información contribuye a la generación de falsas expectativas sobre las medidas de protección.

Para la elaboración del diagnóstico se entrevistaron a 62 personas beneficiarias, 26 eran mujeres, y se pudo constatar que el Mecanismo no cuenta con un enfoque de perspectiva de género por lo que la ONU DH exhortó a las autoridades a atender de manera diferenciada las agresiones de hombres y mujeres, ya que éstas últimas registran mayor número de agresiones sexuales.