Integrantes de las fracciones legislativa del PAN y del PRI en el Senado de la República afirmaron que no desistirán de su intención de rechazar la terna propuesta por el presidente Andrés Manuel López Obrador para elegir a la ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que sustituirá a Margarita Luna Ramos que pasó a retiro.

En tanto el senador de Morena, Cruz Pérez Cuellar subrayó que no es culpa del presidente que el procedimiento para designar a los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación sea como está establecido en las leyes.

Es un atentado a la autonomía de la Corte: Indira de Jesús Rosales San Román

La secretaria de la Comisión de Justicia del Senado, Indira de Jesús Rosales San Román afirmó que en este asunto la fracción legislativa del PAN “vamos a tener una postura muy firme; vamos hasta el último momento buscar y respetar la autonomía del Poder Judicial, no porque lo diga la oposición, sino porque eso lo dice la Constitución y eso es en lo único a lo cual debemos apegarnos tanto el Ejecutivo como el Legislativo y el Judicial, el respeto absoluto a la legalidad”.

La secretaria de la Comisión de Justicia del Senado dijo que, “desafortunadamente”, como ocurrió en diciembre con la elección del otro magistrado (Juan Alcántara Carrancá) se han propuesto a tres personas “que tienen mi absoluto respeto”, sin embargo, tienen un vínculo cercano con el presidente Andrés Manuel López Obrador. Eso, recalcó, afecta a la autonomía del Poder Judicial, insistió.

Recordó que en diciembre el PAN presentó una iniciativa para que sea el Senado y no el presidente quien proponga y designe a los ministros de la Corte porque siempre se repite el caso de que son personas muy cercanas a quien ocupa la Presidencia de la República, lo cual, afirmó, es un acto de intromisión que atenta contra la separación de los poderes de la unión.

Comentó que desde la elección del presidente López Obrador, ha habido varias acciones que hacen ver que no hay distinción entre los poderes, Ejecutivo, Legislativo y Judicial.

Lo vimos en el caso de la ley de remuneraciones de los servidores públicos y otras que obligan a reflexionar y exigir que se tiene que hacer respetar la Constitución y el Estado de Derecho, lo cual únicamente se logrará con la autonomía de los poderes.

Recalcó que, si bien tenemos a un presidente de la República que obtuvo una amplia mayoría en la elección, eso no quiere decir que los ciudadanos le hayan extendido un cheque en blanco para que tome decisiones arbitrarias.

Debería regresarse la terna al Ejecutivo: Claudia Anaya

La secretaria de la Comisión de Justicia del Senado, Claudia Anaya, aseveró que la terna que envío el Presidente Andrés Manuel López Obrador para cubrir la vacante de Margarita Luna Ramos, no es ilegal, pero sí inmoral.

Comentó que, sin demeritar la trayectoria profesional de Loretta Ortiz, Celia Maya García y Yasmín Esquivel Mossa, el presidente López Obrador cometió un error al proponerlas porque son perfiles cercanos a él.

“En el Estado Derecho las formas son fondo, y estamos eligiendo entre dos poderes a un integrante del tercer poder, en el Estado de Derecho esos tres poderes deben de ser sólidos, independientes, autónomos y en ese sentido me parece que comete un error el presidente de la República al enviar a tres personas que independientemente de su perfil profesional y su capacidad, son muy cercanas al presidente”.

Explicó que dos de ellas además de no tener carrera judicial, repiten (Loretta Ortiz Ahlf, Cecilia Maya García) y la tercera, a quienes algunos han señalado como la favorita, es Esquivel Mossa, presidenta del Tribunal de lo Contencioso Administrativo de la Ciudad de México, y esposa del contratista José María Rioboó.

Advirtió que lo que podría suceder en los próximos días es que el Senado de la República le regrese al presidente la terna a fin que sustituya al menos un nombre.

La finalidad, dijo, sería que él sustituya un nombre y después nos la envíe. Esa sería una oportunidad muy importante para ver si el presidente rectifica y escoge otro tipo de perfil o si no lo hace, que asuma las consecuencias de hacer un nombramiento directo, de un cuadro personalísimo para el poder judicial.

La también exdiputada federal del Revolucionario Institucional planteó que así como el presidente de la República ha afirmado como una persona sin problemas de conciencia y se ha pretendido erigir como una figura ética, es primordial que en cada terna que envíe al Senado sólo incluya perfiles respaldados por preparación académica  y experiencia profesional.

“En el poder judicial deben estar los mejores perfiles. De lo que nos envíe el presidente trataremos de escoger al más preparado o a la más preparada, al de mayor trayectoria profesional y de más experiencia, pero es importante que el presidente cuide las ternas que manda”.

Apuntó que parece que el entonces presidente Enrique Peña Nieto tuvo “más pudor” cuando frenó su decisión de postular al entonces senador priísta Raúl Cervantes como ministro de la nación. 

La legisladora zacatecana advirtió que hay indicios de que el Presidente Andrés Manuel López Obrador está interviniendo en el quehacer del poder judicial.

Él dice que ya intervino en una resolución de la Corte, él lo dice, lo dijo en eventos públicos, que habiendo ya un dictamen y que estando la corte en la intención de definirse hacía determina votación él intervino y se cambió el dictamen  y se cambió la votación. Él está interviniendo en otro poder.

Indicó que el no respetarse la autonomía entre poderes, México estará condenado a tener un Estado de Derecho débil.

No es culpa del Presidente lo que dicta el procedimiento para el nombramiento: Cruz Pérez Cuellar del Morena

Por su parte el senador Cruz Pérez Cuellar subrayó que no es culpa del presidente Andrés Manuel López Obrador que el procedimiento para designar a los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación sea como está establecido en las leyes.

“De repente nos queremos ver más papistas que el papa, cuando son procedimientos que se han venido desarrollando y funcionando en el país”. —indicó.

Dijo que en este asunto lo que hay que destacar es que el jefe del Ejecutivo federal ha enviado al Senado una terna de personas con la trayectoria, la preparación y los atributos que marca el procedimiento.

El integrante de la comisión de Justicia, a donde fue remitida la terna en viada por el Ejecutivo, dijo que de lo que se trata es que son personas honestas, las tres con trayectorias importantes e impecables y que tienen la capacidad para ejercer el cargo.

“No podemos criticar al presidente por un procedimiento del cual él no es responsable; él está acatando la Constitución, está presentando tres mujeres con una trayectoria intachable (…) parece que son personas con toda la capacidad para ejercer la justicia de manera independiente”.

Además, comentó que, “por su calidad moral y por su constitución ética, jamás le pediría a un ministro o a un juez que hiciera algo en contra del Estado de Derecho”.

Por otra parte, afirmó que la relación del presidente y el poder Legislativo, en el caso de Morena es de respeto mutuo. “El señor presidente es un hombre muy respetuoso de nosotros, no hemos recibido ningún tipo de línea, pero también, hay que decirlo, compartimos el mismo proyecto; durante el proceso electoral estuvimos planteando las mismas cosas a los mexicanos (así que) no debe extrañar que haya cercanía, que haya empatía y que, también, cuando haya una opinión divergente, esto se exprese, porque el presidente es un demócrata y es un hombre respetuoso”.

El senador por Chihuahua explicó que en este caso se seguirá el mismo procedimiento que se siguió para el nombramiento del ministro Juan Alcántara Carrancá, en diciembre pasado. Las tres aspirantes comparecerán ante el senado y luego se someterá a votación del pleno.

La designación debe contar con el apoyo de dos terceras partes de los votos, lo cual obliga a Morena a buscar los acuerdos necesarios con las demás fuerzas políticas ya que, a pesar de ser la bancada más grande, sólo tiene 59, que unidos a las de PT y PES suman 70, es decir requieren al menos otros 15 votos de otras bancadas.

De acuerdo con el marco legal que rige el nombramiento de los ministros de la Corte, el presidente envía una terna al Senado y éste tiene que designarlo con al menos dos terceras partes de los votos del pleno.

Si no se alcanza el número de votos requeridos, se hace una segunda votación y si sigue sin alcanzarse el apoyo necesario el presidente puede mandar otra terna o bien mantener la misma para una tercera votación. Si permanece la imposibilidad de lograr las dos terceras partes de los votos de los senadores, entonces el Presidente de la República puede hacer, de manera directa, la designación.