A lo largo del proceso electoral en marcha, pero particularmente a partir de enero, se ha incrementado la presencia de noticias falsas en torno a candidatos, planteó Esteban Illades.

El autor del libro Fake News, la nueva realidad, editado por Grijalbo, dijo que seguro aumentarán en lo que resta del periodo de campañas, incluso en los debates entre los candidatos presidenciales, principalmente en los días más cercanos a la elección.

“Veremos noticias que tienen origen muy dudoso, cuyo único propósito es enturbiar la elección”, apuntó.

Señaló que, en el caso concreto del próximo debate entre los cinco candidatos a la Presidencia, es preciso tomar en cuenta el contexto de información en el que va a ocurrir.

Habrá que poner atención al posdebate

Además, será muy importante el spen o debate del debate porque en ese lapso o espacios de información y análisis “se van a dar muchas cifras y entonces va a ser interesante también contrastar qué tanto de lo que se dijo es cierto y qué tanto es falso. Habrá muchas declaraciones”.

En ese sentido, recordó que en 1994 el entonces candidato del Partido Acción Nacional a la Presidencia, Diego Fernández de Cevallos, ganó el debate, por las conferencias que dio después del primer debate, sobre el debate y no dentro del debate, es decir, ganó por cómo reaccionó ante lo que sucedió en el encuentro con los demás contrincantes, además de que en ese espacio tuvo un papel destacado.

Dentro y fuera del debate veremos a políticos dando información sobre estadísticas y números que obviamente no pueden ser comprobados en ese preciso instante, pero que son muy contundentes en esos momentos.

Eso es precisamente lo que hay que tomar en cuenta y los medios de comunicación tendrán ahí una tarea importante para verificar que lo que se dijo corresponde a la verdad.

Habrá que tomar en cuenta que todas esas estrategias a las que recurrirán tanto los candidatos, como sus equipos de campaña y políticos o personas que los apoyan, lo que buscarán es maximizar a un candidato en torno al debate, además de que buscarán también que los demás se vean mal. Es por eso que podremos ver muchos datos mal usados o, incluso, inventados, explicó.

Illades destacó que en contextos como estos es muy importante el esfuerzo que realizan medios de comunicación, ya sea por su propia cuenta o haciendo equipo para verificar la información que circula por diversos medios y a la que están expuestas las personas.

Sin embargo, mencionó que los ciudadanos por su propia cuenta tienen el deber de informarse y tener cuidado en la información que consumen o tomar con reservas la que les llega.

 

Lo importante son las propuestas

El también autor del libro La noche más triste destacó que lo interesante del proceso electoral en marcha es que habrá tres debates entre los candidatos presidenciales a los que seguramente irán todos los participantes, pues ha quedado demostrado que no asistir tiene consecuencias negativas para ellos. Sabiendo eso, agregó, aquellos que se están formando una opinión sobre los candidatos no saben por quién votar o simplemente están tomando insumos para ejercer su derecho, lo que deben hacer es contrastar las respuestas que darán los candidatos en el corto tiempo que tendrán para hacerlo.

Recordó que debido a que serán cinco los candidatos que participarán en el debate tendrán que repartirlo de manera equitativa entre ellos, además del que tomen los tres moderadores.

Es por eso que considera que realmente lo que se puede sacar de los debates en términos de incrementar la información como para orientar el voto es limitado.

En tan poco tiempo no es difícil exponer una idea para solucionar los problemas del país, pero valdrá la pena ver cómo lo hacen y, sobre todo, cómo reaccionan.

Dijo que hay que tomar en cuenta que este año, como hay un candidato, Andrés Manuel López Obrador, que está muy arriba en las encuestas respecto de sus competidores, lo que vamos a ver es que los otros tres buscarán atacarlo para intentar restarle puntos y en ese sentido va a ser interesante ver cómo el candidato puntero reacciona.

diego.badillo@eleconomista.mx