Alejandro Rosas, subdirector de Salud Sexual y Reproductiva del Centro Nacional de Equidad, Género y Salud Reproductiva, expresó que más del 60% de esos embarazos de adolescentes no fueron planeados, es decir, que de los 2 millones de nacimientos que cada año hay en México, unos 480,000 son de madres entre los 14 y 19 años.

El funcionario expresó que el embarazo en una adolescente es considerado de alto riesgo, derivado de la inmadurez de su cuerpo, así como puede tener repercusiones perjudiciales en la salud del recién nacido.

Asimismo, el especialista indicó que existen un sinnúmero de consecuencias sociales negativas, debido a que jóvenes ven frustrado sus proyectos al tener que abandonar sus estudios, entre otras adversidades en la vida futura.

La ausencia de algún método anticonceptivo en la primera relación sexual también aumenta el riesgo de contagio de infecciones de transmisión sexual, insistió.

Por ello el funcionario de la Secretaría de Salud enfatizó la importancia de la necesidad de impulsar la educación sexual entre los adolescentes, con el apoyo de maestros, personal de servicios médicos y demás factores sociales relacionados con esta.

Con información de Prensa Latina.

MIF