Las comunidades migrantes mexicanas en Estados Unidos no solo enfrentan el riesgo de contagiarse con la enfermedad Covid–19, sino el de ser deportados, afirmó Eunice Rendón Cárdenas.

La exdirectora del Instituto de los Mexicanos en el Exterior, de la Secretaría de Relaciones Exteriores, dijo que en estos momentos nadie está seguro, “ni quienes han logrado algún permiso y quieren alcanzar la residencia permanente en ese país, ni los que entraron de manera ilegal o se les venció su estancia legal”.

Recordó que hace algunas semanas, la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos validó que el gobierno del presidente Donald Trump pueda limitar la renovación de visas, en caso de que hagan un “uso excesivo” el sistema de seguridad social.

Rendón consideró que esta resolución representa una situación delicada para aquellas personas de menores ingresos que utilizan el seguro de salud Medicaid o el programa Medicare, pues las autoridades migratorias estaodounidenses están revisando qué tanto los utilizan para ver si le renuevan o no la visa.

La también exsecretaria ejecutiva del Sistema Nacional de Seguridad Pública expuso que, ante esa amenaza, algunas familias migrantes están arriesgando la salud de sus hijos, en algunos casos ya ciudadanos estadounidenses, al preferir no acudir a los servicios médicos para que no les vayan a contar su uso como puntos de “carga pública” y quitarles las visa.

Subrayó que con la emergencia de la Covid–19, el gobierno estadounidense ha anunciado que las consultas o solicitudes de servicios de salud no contarán para los registros del uso de la “carga pública”, sin embargo, la gente no cree y prefieren no usar el sistema.

En el caso de los indocumentados, añadió Rendón, se trata de personas que por temor a ser deportados no se acercan a los servicios de salud porque temen a que sean identificados y los deporten de inmediato.

Dijo que por ello la Secretaría de Relaciones de México hace algunos años impulsó la llamada ventanilla de salud en los consulados con el fin de atener a esta parte de la comunidad mexicana en Estados Unidos.

Se eleva riesgo de contagio en centros de detención

La especialista mencionó que, aunado a esa situación, existe el riesgo de contagio de la población que se encuentra en los centros de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas.

De acuerdo con Eunice Rendón se trata de una situación delicada porque los lugares donde están los detenidos —mientras se define su situación migratoria— son espacios donde se pude propagar de manera muy rápida este virus, por las condiciones de hacinamiento en que se encuentran decenas de personas.

En ese sentido, Rendón consideró que el gobierno mexicano hoy más que nunca, tiene que pedir a Estados Unidos que, en época de pandemia, tome en cuenta las condiciones de riesgo de los migrantes y tome las medidas necesarias para evitar que enfermen.

Refirió que México pidió a Washington que deporten de manera expedita a las personas que detengan, pero recalcó que esa no es la mejor solución, ni una buena sugerencia porque, de entrada, se viola el derecho al debido proceso de esas personas.

De acuerdo con Rendón, más de 90% de los mexicanos detenidos son personas que incurrieron en faltas administrativas como falsificar el permiso de trabajo o violaron el reglamento de tránsito y asuntos de ese tipo.

Expuso que las organizaciones defensoras de derechos humanos lo que recomiendan es que no haya detenciones en estos momentos, justo para que no se saturen más, precisamente porque en los centros de detención no se pueden cumplir con las recomendaciones de la Organización Mundial de Salud de distanciamiento social e higiene.

Si a eso se suma lo caótico que está la operación del sistema de salud, los riesgos se multiplican.

Además, por el constante incremento de la demanda, existe el riesgo latente que cuando lleguen los mexicanos inmigrantes a los centros de atención médica, puedan ser discriminados y no los atiendan por atender a otras personas.

“Ojalá que no suceda, pero se puede dar el caso que cuando la demanda y las necesidades clínicas superen a los recursos y capacidad de la oferta de atención por la elevadísima demanda se de la práctica de triaje, es decir, seleccionar a quien sí se va a tratar y a quien se le va a negar el servicio”, alertó Rendón.

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