El congresista Alan Lowenthal, del Comité de Asuntos Exteriores del Congreso de EU, y 68 legisladores más demandan al secretario de Estado John Kerry que los derechos humanos sean una prioridad en la agenda bilateral de México y Estados Unidos.

Los funcionarios estadounidenses enviaron una carta al secretario de Estado, mediante la cual vierten preocupación por la situación de derechos humanos en nuestro país.

Este documento se emite en paralelo a la revisión del Departamento de Estado acerca del nivel de cumplimento de México sobre las condiciones de derechos humanos vinculadas a la asistencia estadounidense en la Iniciativa Mérida.

Bajo la Iniciativa Mérida programa de asistencia técnica 15% de los fondos están condicionados a que el Departamento de Estado informe al Congreso si México ha logrado avances significativos en el respeto a los derechos humanos.

Los congresistas siguen preocupados por los 27,000 casos no resueltos de desaparecidos en México desde el 2007, y el lento ritmo de reformas en los sectores militares, de policía y de justicia, y agregan que es especialmente preocupante el uso persistente de la tortura en investigaciones penales en México .

Al respecto, Maureen Meyer, coordinadora Principal del Programa de México de la Oficina en Washington para asuntos Latinoamericanos (WOLA), expresa: Es importante que el Departamento de Estado tome en cuenta que los miembros del Congreso están preocupados por la situación de derechos humanos en México, especialmente cuando el Departamento de Estado está considerando si México ha cumplido con las condiciones estipuladas bajo la Iniciativa Mérida .

Meyer dijo que el mantenimiento de una fuerte relación bilateral con el país vecino y socio de Estados Unidos no debe ser a costa de un diálogo honesto sobre la crisis de derechos humanos en México y la falta de rendición de cuentas de las autoridades que son responsables de estos crímenes .

En diciembre del 2008, México y Estados Unidos firmaron la primera Carta de Acuerdo sobre la Iniciativa Mérida un mecanismo de cooperación con el fin de contrarrestar la violencia ocasionada por las drogas.

A cinco años de su implementación, la iniciativa adquirió una nueva arquitectura para la cooperación bilateral en materia de seguridad, a través del apoyo a las instituciones mexicanas de seguridad y judiciales y la detención del tráfico de armas, dinero y demanda de estupefacientes.

ana.langner@eleconomista.mx