El Consejo del Instituto Electoral de Tamaulipas dio por concluida la jornada electoral del 4 de julio al clausurar la sesión permanente del domingo con una queja generalizada sobre el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP).

El presidente del Consejo, Jorge Luis Navarro Cantú, aseguró que los ciudadanos tamaulipecos salieron a votar en una jornada tranquila y de libertad.

Los representantes de los partidos del Trabajo (PT) y Convengencia criticaron la forma en que operó el PREP.

Señalaron que ofreció resultados inconsistentes, ya que primero daban la ventaja a un partido con determinado número de votos y después en una consulta posterior aparecían con menos sufragios de los que ya estaban contabilizados.

Una de las principales quejas fue el hecho de que, en el municipio de Río Bravo, Convergencia aventajaba de manera importante a todos los demás partidos y de pronto, de una consulta a otra, el PAN se colocó a la cabeza y resultó ser el ganador.

En la propia sesión se explicó que esa circunstancia se presentó en varios casos debido a que la empresa utilizó tres servidores que trabajaban de manera simultánea y los tiempos de actualización llevaron a esa falsa percepción de los resultados.

En la última parte de la sesión del Consejo Electoral ninguno de los representantes de los partidos, ni consejeros, hicieron denuncias sobre irregularidades a lo largo de los comicios, y a las 12:28 horas el consejero presidente clausuró los trabajos.

En una entrevista que concedió, Navarro Cantú reiteró que el Consejo no tiene como objetivo vencer al abstencionismo, y dijo que la convocatoria para que los ciudadanos acudan a las urnas es una responsabilidad compartida con los partidos políticos.

Rechazó que los niveles de abstencionismo que superaron el 61 por ciento sean un fracaso para la jornada electoral y por el contrario, dijo, "fue una jornada ejemplar", en la que se instalaron cuatro mil 313 de las cuatro mil 314 que se habían programado.

Dijo que los daños que causó el paso del huracán "Alex" por Tamaulipas mantuvieron incomunicados a varios municipios y comunidades, situación que limitó la participación de los electores.