La crudeza de la violencia y la inseguridad provocó retrasos en la certificación de los huertos de aguacate en el municipio de Tancítaro, el principal productor en el estado de Michoacán y el mundo.

Beny Quezada, ex candidato a Senador por Acción Nacional y productor aguacatero en la región de Tancítaro, comenta que por las condiciones de inseguridad, durante más de un mes los muestreos que realizan ingenieros del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, para otorgar la certificación de exportación, estuvieron paralizados.

Esto pudo haber provocado pérdidas por cerca de 200 millones de dólares. Sin embargo, el pasado 3 de febrero se reactivó el muestreo para que en la próxima temporada, que comienza en abril, los productores de aguacate comiencen a enviar el producto al país vecino, a quien se le exporta poco más de 80 por ciento.

Quezada relata que tras la visita del embajador de Estados Unidos en México, Anthony Wayne, a Tancítaro, en compañía de Sergio Guerrero, presidente de la Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de Michoacán AC (Apeam), se decidió que los ingenieros no fueran más a los huertos de aguacate, debido a que no existían las condiciones de seguridad. Fue hasta el pasado 3 de febrero cuando la situación se normalizó, actualmente el personal de Estados Unidos trabaja a marchas forzadas para certificar los huertos de los productores del municipio de Tancítaro.

En Tancítaro se paralizó un mes el muestreo, pero afortunadamente el día 3 (febrero) se normalizó y se empezó a zonificar el municipio en cinco zonas. La meta es de ocho a 10 días en cada zona , explicó.

En la temporada 2012-2013 se exportaron 642, 839 toneladas del producto al mundo, de las cuales 517,896 se enviaron hacia Estados Unidos; 52,466 hacia Japón; 32,289 a Centroamérica; 32, 209 a Canadá; 7,227 a Europa; y a China, 752 toneladas. Tancítaro produjo 157,000 toneladas.

La Asociación de Productores y Empacadores de Aguacate de México detalla que son 25 los municipios de Michoacán dedicados a la producción de alta escala.

En noviembre pasado, los grupos de autodefensa tomaron el control de la seguridad en el municipio, mermado por criminales, quienes cobraban 2,000 pesos por cada hectárea o entre 1 y 3 pesos por cada kilo de aguacate.

veronica.macias@eleconomista.mx