En México persiste la brecha de desigualdad entre hombres y mujeres jóvenes de 19 a 25 años de edad, principalmente en actividades laborales y nivel de escolaridad, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Con motivo del Día Internacional de la Juventud (12 de agosto), el Inegi presentó la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (Enadid) 2018, la cual señala que en México se contabilizaron 30.7 millones de personas de entre 15 y 29 años, es decir, uno de cada cuatro habitantes del país.

Según la encuesta, 56.5% de la población joven es económicamente activa, mientras que 13.3% no realiza una actividad para recibir un ingreso.

Se detalla que 84.4% de los hombres que no son activos económicamente son estudiantes, y 6.7% se dedican a los quehaceres del hogar, mientras que en el caso de las mujeres 43.3% son estudiantes y 54% destinan su tiempo a labores domésticas.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), la educación tiene un papel importante en el fomento de la inclusión social, impulsa el crecimiento y mitiga la desigualdad, además que un aumento en el nivel educativo reduce las probabilidades de pobreza en los hogares y puede llegar a interrumpir la transmisión de ésta de una generación a otra.

Sin embargo, del total de jóvenes en el país en el 2018, 26.9%, 8.3 millones, había terminado la educación básica y 59.6%, lo que representa 18.3 millones, concluyó algún grado en el nivel medio superior o superior.

Asimismo, 12.5% de las jóvenes, 3.9 millones, no concluyó la educación básica, y sólo 1% no tenía escolaridad.

Entre los 15 y 19 años se estima que las personas hayan concluido la educación secundaria o hayan cursado al menos un grado del nivel medio superior o superior, pero las cifras indican que  31.4% de esta población terminó la secundaria y 54.8% aprobó algún grado de los niveles medio superior o superior.