En México existe un aumento en el número de cultivos de amapola derivado del incremento en el consumo de opiáceos en la Unión Americana, lo que se ha convertido en uno de los principales factores para el fortalecimiento de los cárteles de la droga mexicanos, indica un análisis del sitio especializado InSight Crime.

En un artículo publicado en su sitio electrónico se precisa que de acuerdo con información de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA, por su sigla en inglés), 90% de la heroína que se consume en la Unión Americana proviene de México.

“Según la DEA, la cantidad de hectáreas dedicadas al cultivo de amapola (de donde se produce la heroína y otras drogas) en México se ha disparado en los últimos años. El organismo señala que el cultivo de amapola alcanzó un récord máximo de 44,100 hectáreas en el 2017, en comparación con 32,000 que se registraron en el 2016.

“La producción estimada de heroína ascendió a 111 toneladas, un aumento de más de 300% con respecto a la cantidad estimada en el 2013. Las cifras del gobierno mexicano en el 2017 reportan 24,800 hectáreas de cultivos ilícitos de amapola entre julio del 2014 y junio del 2015”, se acota en el artículo firmado por Deborah Bonello, Ángela Olaya y Seth Robbins.

Sobre la heroína, el artículo hace énfasis en que son el Cártel Jalisco Nueva Generación y el Cártel de Sinaloa, a nivel nacional, los principales proveedores de la droga hacia Estados Unidos, en tanto que de manera local los grupos criminales con sede en el estado de Guerrero, Los Rojos y Guerreros Unidos son los que lideran el contrabando de heroína hacia la Unión Americana.

De hecho, se precisa, estas últimas organizaciones prestan un servicio de transporte de heroína a otros grupos criminales como el Cártel de Juárez y el Cártel del Golfo hacia el centro y el este de la frontera entre México y EU.

“La demanda de Estados Unidos es la principal razón para el aumento de la producción en México. Los adictos a los analgésicos farmacéuticos recetados se han estado pasando a la heroína mexicana y al fentanilo, una droga sintética más letal”, se precisa en el texto.

En este sentido, se alerta que las defunciones por sobredosis de opioides creció de 10,000 muertes registradas en el 2015 a casi 30,000 en el 2017, en concordancia con los datos de Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. “Los opioides sintéticos causan la muerte de muchos más estadounidenses que cualquier otro tipo de droga”, se acota en el texto.