De nueva cuenta, el presidente Andrés Manuel López Obrador rechazó el uso del cubrebocas en público, al argumentar, ahora, que ya no es un riesgo de contagio.

“De acuerdo a lo que plantean los médicos, ya no contagio”, enfatizó en la conferencia matinal de ayer en la que reapareció tras 15 días desde que anunció su contagio en redes sociales.

El mandatario insistió que el uso del cubrebocas es voluntario y cada persona debe de asumir su responsabilidad.

Sin embargo, al ser cuestionado sobre las propias recomendaciones hechas por el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, con relación al uso del cubrebocas, el mandatario dijo respetar al funcionario de salud, al tiempo que lanzó un rotundo “no” a su uso.

Al responder a la pregunta sobre por qué se contagió, el mandatario justificó que fue por no haber recibido la vacuna y porque tiene que trabajar.

“Tengo que trabajar como millones de mexicanos, ni modo que me quedara todo el tiempo encerrado. No se puede vivir encerrado. Me cuidé, guardé mi sana distancia, pero me tocó. Afortunadamente, salí adelante”, dijo.

López Obrador también anunció que regresará a sus giras presidenciales al interior de la República.

Dijo que la primera visita después de su contagio será a Oaxaca, el 14 de febrero, para presidir el inicio de los festejos de los 200 años de la Independencia de México.

Terapia con antivirales

Al explicar cómo fue que llevó la enfermedad, el presidente expuso que fue durante su gira por San Luis Potosí, el 24 de enero pasado, cuando tuvo síntomas.

Añadió que fue el propio secretario de Salud, Jorge Alcocer, quien lo atendió, junto con un grupo de médicos y que, por invitación del titular de Salud, se integró a un proyecto de investigación en el Instituto de Nutrición donde le suministraron antivirales, ya que tras una radiografía, se identificó que el virus ya estaba en los pulmones y había que frenarlo.

“Se decidió que participara yo en un proceso de investigación que está llevando a cabo desde hace algún tiempo el Instituto de Nutrición. Entonces, acepté formar parte de las personas que están sujetas a investigación probando ciertos tratamientos y me empezaron a aplicar antiviral”.

maritza.perez@eleconomista.mx