México es uno de los países con más diversidad lingüística en el mundo, pues en su territorio se hablan al menos 68 lenguas indígenas, sin embargo 60% de ellas está en riesgo de desaparecer.

Con motivo del Día Internacional de la Lengua Materna, el 21 de febrero, la Secretaría de Cultura federal subrayó que según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), 51.3% de los 7.4 millones de hablantes de alguna lengua indígena en el país son mujeres y 48.7% hombres.

De ellos más de seis millones son bilingües y 810,000 monolingües, en tanto que  Oaxaca, Yucatán, Chiapas, Quintana Roo, Guerrero, Hidalgo, Campeche, Puebla, San Luis Potosí y Veracruz son los que tienen más hablantes de esas lenguas indígenas, de acuerdo con el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI).

Las lenguas que más se hablan en México son el náhuatl, con un millón 725,000 hablantes; seguido del maya, con más de 859,000; tseltal con 556,000; mixteco con 517,000; tsotsil con 487,000; zapoteco con 479,000; otomí con 307,000 y el totonaco, chol y mazateco, con más de 200,000 hablantes.

Adicionalmente al día proclamado en 1999 por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y la Cultura (UNESCO), este 2019 fue decretado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) como el Año Internacional de las Lenguas Indígenas.

Con ello se busca sensibilizar a la sociedad para que reconozca, aprecie y valore la contribución que éstas hacen a la diversidad cultural y lingüística mundial, así como advertir sobre el riesgo de desaparición en que está la mayoría.

De acuerdo con la Encuesta Intercensal 2015 del INEGI, más de 25 millones de personas en México se reconocen como indígenas, pero sólo 7.4 millones, que representan 6.5% de la población total de México habla alguna lengua.

Entre las lenguas que se están en riesgo extremo de desaparecer se encuentran: ku’ahl y kiliwa, de Baja California; awakateko, de Campeche; mocho´, de Chiapas, ayapaneco, de Tabasco; ixil nebajeño y kaqchikel, de Quintana Roo; zapoteco, de Mixtepec; y el ixcateco y zapoteco, de San Felipe Tejalápam, en Oaxaca.

El Senado de la República aprobó por unanimidad declarar a 2019 como el Año de las Lenguas Indígenas ya que también busca concientizar sobre la grave pérdida de las lenguas indígenas y la necesidad apremiante de conservarlas, revitalizarlas y promoverlas.

De igual forma, se indica en un comunicado, parte del compromiso de la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto, es “ni una lengua menos, ni un hablante menos”, por lo que trabaja en el cumplimiento del ejercicio de los derechos lingüísticos de los pueblos originarios.

Por ello, a través del INALI y la Dirección General de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas, así como el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) instrumentarán de manera conjunta acciones de protección, preservación, promoción y desarrollo de las lenguas indígenas nacionales.