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PIB débil, inversión insuficiente

Marco A. Mares | Ricos y poderosos
El pulso de la economía nacional, marca debilidad.
Los pronósticos privados y del Banco de México, sobre la tasa de crecimiento del PIB, continúan siendo revisados a la baja.
El diagnóstico generalizado entre los distintos expertos no gubernamentales arroja la misma causa que provoca la atonía: inversiones insuficientes.
Crece la duda sobre el pronóstico gubernamental que anticipa un crecimiento de alrededor del 2.3%, en un rango de entre 1.8% y 2.8 por ciento.
Para alcanzar una tasa de ese nivel, el cálculo privado es que tendría que observarse un crecimiento promedio trimestral de 1.5%, en lo que resta del año, que permitiría una tasa anual superior al 3% para el final del año.
Parece poco probable, coinciden los analistas independientes.
La economía mexicana crecerá 1.10% al cierre de este año 2026, pronostican los especialistas que encuesta periódicamente Banco de México, divulgada este 01 de junio.
Revisaron a la baja su expectativa de crecimiento de 1.38%, que proyectaron en abril pasado, a 1.10 por ciento.
También bajaron su pronóstico de crecimiento para el año 2027, estiman que registrará una tasa de 1.80% y no de 1.88% como habían calculado previamente.
Por su parte, el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (Ceesp) calcula que el crecimiento del PIB en este año, podría acercarse al 1%, debido al debilitamiento observado en la actividad económica, la persistente caída de la inversión, las señales de deterioro en el mercado laboral y la evolución de las finanzas públicas.
En días pasados, prácticamente con el mismo diagnóstico, revisaron a la baja sus expectativas de crecimiento económico de México, el Banco de México que, institucionalmente, bajó su pronóstico a 1.1 por ciento.
Y la encuesta de Citi, una de las más importantes de México, también colocó su pronóstico en 1.1 por ciento.
Las agencias calificadoras Standard and Poor’s y Moody’s tomaron decisiones sobre la calificación crediticia de México con base en el débil crecimiento económico y un ajuste fiscal menor al comprometido por el gobierno, con lo que se prevé aumento de la deuda.
México está advertido de una eventual degradación crediticia.
El organismo de análisis del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) refiere que los resultados publicados recientemente por el Inegi ya dieron cuenta del debilitamiento de la actividad económica en el primer trimestre del año.
Además la estimación del Indicador Global de la Actividad económica (IGAE) anticipa un incremento mensual de 0.3% al inicio del segundo trimestre, un resultado que no modificaría de manera significativa el panorama de crecimiento para el resto del año.
Banco Base, una de las instituciones financieras que mantiene el pronóstico más pesimista con una tasa de crecimiento del 0.8% para el 2026, señala que para que se cumpla el pronóstico de crecimiento de 1.3% de Hacienda para el 2026, tendrían que observarse tasas trimestrales muy altas de entre 1.0 y 1.5% trimestral anualizado o más, para compensar el mal arranque y llegar al 2.3% anual.
El crecimiento en México está empantanado, por la falta de inversiones.
Como lo apunta el Ceesp, la inversión continúa entre los indicadores con peor desempeño.
En el año 2025, este indicador registró una contracción del 6.4%, con lo que se interrumpió una racha de crecimiento de cinco años.
Y los datos más recientes sobre inversión, no muestran un cambio de tendencia. En el primer bimestre la inversión fija bruta acumuló una disminución anual de 3 por ciento.
Mientras que la inversión física del sector público, reportó una caída de 15.6 por ciento.
Por lo que reflejan los análisis mayoritarios, la economía mexicana no está en crisis, pero sí registra una extrema debilidad.
Incluso el propio gobierno, aunque no lo dice así con todas sus letras, por la vía de los hechos reconoce que se necesita detonar las inversiones en México.
El secretario de Hacienda, Edgar Amador, viene realizando sus mejores esfuerzos para colocar las piezas del rompecabezas que se conviertan en la llave que aumente el nivel de inversiones.
Su acciones, van en la dirección correcta. Los planes, vehículos de inversión y proyectos son importantes, aunque acotados a la marca del gobierno en turno.
Es en la parte política, jurídica y electoral, en donde no se ha cambiado en nada. Y es ahí, en donde se genera la enorme incertidumbre que se ha convertido en un poderoso dique a las inversiones. Al tiempo.
Atisbos
Además del titular de las finanzas públicas, el secretario de Economía Marcelo Ebrard se esfuerza por sacar adelante una exitosa revisión del T-MEC y con ello darle el fuerte empujón que requieren las inversiones en México para alcanzar un mayor crecimiento económico.
Apenas terminó la primera y ya está alistando las propuestas de México para la segunda ronda.
Pondrá énfasis en la protección de los intereses de la planta productiva nacional, fortalecer la posición competitiva del país frente a otros exportadores que abastecen al mercado estadounidense.
Ebrard está librando una de las batallas más difíciles en la negociación del acuerdo comercial.
Como nunca antes está registrando fuertes presiones que podrían afectar a la industria automotriz y del acero, más allá de los aranceles que ya vienen pagando.

