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Opinión

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La Bolsa Mexicana le gana a Wall Street

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Jonathan Ruiz Torre | Parteaguas

Jonathan Ruiz Torre

¿Por qué baja el dólar? Me preguntan. Es que hay meses que tumban las emociones… y luego está enero de 2026. ¿Cómo estará de aburrido el mundo para hacer negocios, que la empresa que más gana valor hoy es Pinfra? ¿La conocen? ¿Ya ven?

Pinfra cobra cuotas en las casetas. ¿Hay negocio más monótono? Por la razón que ustedes quieran, pero esa actividad hace repuntar a la Bolsa Mexicana y por eso este mexicanísimo mercado de valores ha sido más rentable que el índice Standard & Poor’s de Wall Street en lo que va de 2026.

Las acciones de Pinfra subieron de precio casi 4 por ciento ayer y este lunes empujaron a la Bolsa, cuyo índice acumula una ganancia de casi 7 por ciento en lo que va de este joven 2026.

El S&P 500 ha subido 1.5 por ciento en el mismo lapso.

No quiero demeritar al eficiente equipo de esta administradora de concesiones de autopistas; simplemente destaco que, en la era de la inteligencia artificial, uno esperaría que detonaran las carreteras… para coches voladores, y no ese negocio que sigue casi igual desde que el viejísimo Tri canta la canción Caseta de cobro.

Pero así está el mundo desde que se trabó con ideas caducas. Los mandatarios ocupan más tiempo en ver cómo cierran la cortina de su país que en ver por dónde abren caminos.

Es la era del presidente Donald Trump y de Morena, que convencieron a sus votantes de que las centenarias actividades del petróleo y los trenes representan el camino a la prosperidad generalizada.

Ya recuperaremos el sentido común; mientras tanto, el mayor operador de fondos de inversión de Estados Unidos propuso y la gente responde.

Vanguard sugirió volver temporalmente a la economía aburrida que no desaparecerá pronto (como las carreteras de cuota) y a los bonos que emiten los gobiernos —Cetes, les llamamos en México—. Bajo riesgo, pocas ganancias, pero casi seguras.

Ojo: Vanguard administra una buena parte del dinero de sus afores.

¿Tienen ahorros? Pueden invertirlos en aburridos Cetes incluso en una sucursal bancaria, y estos entregarán un rendimiento anual cercano al 7 por ciento. Magro, pero mejor que los bonos del Tesoro estadounidense, que con suerte les darán alrededor de 4 por ciento.

Por eso vemos lo que pasa con el dólar.

Muchos cambian dólares por pesos y obtienen mejores ganancias con la moneda mexicana o con el real brasileño, misma historia, aunque con tasas que alcanzan el 15 por ciento anual.

Si el interés por invertir en dólares baja, hay menos gente comprando esa moneda y el resultado está muy claro: una depreciación constante de los billetes verdes, que ayer cotizaban alrededor de los 17.35 pesos por unidad.

Mucha matemática para decir lo evidente: México está estancado en una economía construida en los noventa, basada en la manufactura de productos que venden otros países. En calidad de taller o maquila cobramos salarios y rentas de local, lo que genera ingresos para muchos y prosperidad para pocos, pero la vieja máquina todavía funciona, al menos para no retroceder.

En Estados Unidos la historia no es muy diferente. En efecto, esa nación cuenta con empresas tecnológicas que provocaron una montaña de inversiones: Nvidia, Apple, Microsoft, Meta, Alphabet… y bancos que hacen negocio en calidad de intermediarios, para beneficio de JP Morgan, Morgan Stanley o BofA.

Pero es fiesta de pocos y ya están prendiendo la luces. Más pequeña es todavía la de quienes pueden invertir verdaderamente en el futuro, como en OpenAI, Anthropic, SpaceX o Blue Origin, cuyas acciones no están en la Bolsa ni en Wall Street y solo pueden ser adquiridas por pequeños clubes de súper ricos del mundo.

Por eso, quienes administran el capital voltean nuevamente a lo que habían olvidado cuando se entusiasmaron con la IA: la aburrida economía de los bonos de gobierno o la de empresas de países emergentes, como Pinfra; las mineras Peñoles y Grupo México, o las administradoras de aeropuertos como Asur y OMA, negocios que no van a desaparecer.

Aburridos, pero relativamente seguros.

Jonathan Ruiz Torre

Comunicólogo por la UANL, con estudios sobre Mercados de Petróleo, Gas y Energía en la Universidad de Houston. Fue reportero y editor de información de Negocios en Milenio, El Norte y en Reforma, en donde fundó la columna institucional Capitanes. Fue Director General de Información Económica en El Financiero y fundador de la revista Bloomberg Businessweek México. Como Director General de Proyectos Especiales de El Financiero encabezó los esfuerzos de contenidos digitales de la organización. Desde 2014 escribe su columna Parteaguas, dedicada a negocios disruptivos y tecnológicos, que tiene réplica en un podcast: Parteaguas Diario y en redes sociales @parteaguasclub.

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