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Capital Humano

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Ciclo circadiano: ¿Cómo altera el desempeño y productividad en el trabajo?

El ciclo circadiano regula el sueño, el estado de alerta y las funciones cognitivas; sin embargo, cuando se altera, sus efectos van más allá de la falta de descanso pues puede impactar la salud física, mental e incluso la productividad laboral.

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Trabajar turnos nocturnos es uno de los factores que más aumenta la posibilidad de desequilibrar el ciclo circadiano.FOTO: SHUTTERSTOCK.

Nancy Escutia

El ciclo circadiano es un ritmo biológico de 24 horas que actúa como reloj interno para regular funciones del cuerpo como cambios físicos, mentales y de comportamiento. Esto significa que no solo incide en la temperatura, sino incluso en el estado de alerta, el descanso y las funciones cognitivas que a su vez impactan en la productividad laboral.

Circadiano significa “alrededor de un día”, dice el Instituto Nacional de la Salud Infantil y Desarrollo Humano (NICHD, por sus siglas en inglés); detalla que se trata de un reloj biológico del organismo ubicado en el hipotálamo del cerebro, el cual envía las señales al cuerpo en respuesta a la luz o factores externos que recibe. 

Por ejemplo, cuando hay poca luz, como al anochecer, la glándula pineal que recibe la luz suspende la producción de melatonina, lo cual provoca que una persona se sienta somnolienta, pero no solo eso, el ritmo circadiano, además de afectar el apetito y la producción de hormonas, también influye en el ciclo del sueño.

Trabajo y otros factores que afectan el ciclo circadiano

El Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre señala que las alteraciones de sueño son indicadores de un trastorno del ciclo circadiano, un problema que impacta en las actividades diarias y que puede ser provocado por malos hábitos de descanso, por el horario de trabajo, debido a la edad o a una afección médica.

Además, trabajar turnos nocturnos aumenta la posibilidad de desequilibrar el ciclo circadiano. El análisis Fisiología, ritmo circadiano, publicado en la plataforma de medicina StatPearls destaca que las personas más propensas a desarrollar trastornos del ritmo circadiano del sueño son quienes trabajan en turnos de noche o con horarios irregulares.

“El trastorno por trabajo por turnos se produce cuando las personas tienen turnos de madrugada, nocturnos o rotativos que alteran su ciclo normal de sueño-vigilia de 24 horas”, menciona la plataforma, la cual resalta que estos trabajadores tienden a experimentar fatiga extrema y además un mayor riesgo de tener lesiones laborales y deterioro cognitivo.

La tecnología también ha sido parteaguas. “La luz artificial de ordenadores, televisores, teléfonos móviles y otros dispositivos electrónicos también puede interferir en la capacidad del organismo para mantener unos ritmos circadianos adecuados”, indica StatPearls.

Al respecto, el estudio Uso problemático de teléfonos inteligentes y redes sociales en la calidad del sueño del departamento de Psiquiatría y Salud Mental, de la facultad de Medicina de la UNAM resalta que a medida que crece el uso de smartphones, aumenta la frecuencia con la que las personas se despiertan en la noche.

Lo anterior provoca que la persona sienta que no se descansó y tenga somnolencia. “Esto puede deberse a que la luz, especialmente la de longitud de onda corta (luz azul), que emiten las pantallas pueden alterar los procesos circadianos, como la liberación de melatonina”, explica la investigación.

Consecuencias laborales de un ciclo circadiano alterado

La investigación Sueño, ritmos circadianos y salud publicada en la revista Interface Focus, subraya que las alteraciones del sueño eleva el cortisol y la adrenalina, lo cual aumenta la frecuencia cardiaca y la presión arterial, suprime la respuesta inmunitaria, ralentiza la digestión y reduce la función cognitiva y la memoria, todo como parte del ritmo circadiano y que, en suma, puede generar estrés psicosocial.

“Si se mantienen, estos cambios fisiológicos favorecen una mala salud y una mayor dificultad para afrontar la vida. Puede conducir directamente a cambios de comportamiento, como la frustración y la baja autoestima, el aumento de la preocupación, la ansiedad y la depresión. Dichos comportamientos favorecen una mayor pérdida de sueño y fatiga”, expone el documento.

Además, StatPearls alerta que los ciclos de sueño alterados dan pie a otro tipo de problemas, tales como diabetes, obesidad, depresión, trastorno bipolar, trastorno afectivo estacional, entre otros.

De esta manera, se entiende por qué la falta de sincronía circadiana tiene consecuencias directas en el entorno laboral. Una persona que no descansa ve deterioradas sus capacidades cognitivas al punto de aumentar los riesgos de seguridad en el trabajo, y con ello también desarrollar una mayor propensión a otras enfermedades que de igual manera alterarán su productividad.

Además, el informe IKEA Sleep 2025 señala que la falta de un descanso adecuado tiene consecuencias financieras significativas, ya que quienes no descansan rinden menos, lo cual se traduce en “pérdidas multimillonarias” no solo por el bajo rendimiento, sino por los costos de salud que eso genera por afectaciones indirectas.

Tan solo en Estados Unidos el costo asciende a 44,000 millones de dólares, muestra el estudio Panorama del bienestar en las empresas de Wellhub.

Mantener un ciclo circadiano equilibrado es fundamental no solo para la salud física y mental, sino también para el desempeño laboral. En esa línea, cuidar los hábitos de sueño y promover entornos laborales que favorezcan el descanso adecuado se vuelve clave para prevenir riesgos de salud y pérdidas económicas asociadas a la fatiga y al bajo rendimiento. 

Nancy Escutia

Periodista con enfoque jurídico especializada en derechos y políticas laborales, bienestar y salud mental organizacional; egresada de la Maestría en Periodismo Político por la Carlos Septién García.

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