En la primera entrega expuse que algunas empresas que fabrican biofertilizantes han declarado que se puede sustituir 100% la fertilización química

Sin embargo, por el uso intensivo de los suelos, el proceso de sustitución es lento, hace falta mucha investigación y desarrollo al respecto, pero sobre todo se requiere sanar los suelos de México, restituir su fertilidad y biodiversidad que se ha perdido por la quema de residuos y el uso excesivo de agroquímicos.

La actual demanda de biofertilizantes ha crecido en nuestro país, en parte por el encarecimiento de los fertilizantes químicos de síntesis, pero también porque hay un mercado cada vez más exigente de productos sanos e inocuos, que se apegan a las normas internacionales de los niveles permitidos de nitratos y nitritos en las frutas y hortalizas de consumo en fresco, existen ejemplos como aguacate y otras frutas que han tenido que recurrir al uso de biofertilizantes y abonos orgánicos como compostas y vermicomposta para cumplir con los niveles mínimos referidos, a efecto de no perder mercado en el exterior.

En nuestro país están surgiendo biofábricas para reproducción y crianza de microorganismos benéficos como hongos entomopatógenos y biofertilizantes, bajo un modelo tipo cubano que ha dado buenos resultados si se observan normas de calidad, en relación a las unidades formadoras de colonias mínimas requeridas. En Cuba se tiene un avance muy importante en relación a selección de cepas eficientes como biofertilizantes, cuyos resultados fueron productos de la necesidad, ya que cuando cayó el muro de Berlín en 1989, la Unión Soviética dejo de suministrar agroquímicos a la agricultura cubana y tuvieron que implementar programas de Investigación y Desarrollo, sobre tecnologías alternativas de producción, lo que les ha funcionado muy bien obteniendo un liderazgo a nivel mundial en la fabricación y uso de biofertilizantes.

La reducción de fertilizantes granulados químicos de síntesis tendrá un efecto positivo en los ecosistemas, al reducir la contaminación por la excesiva fertilización nitrogenada que, como se mencionó es una práctica que se sigue dando muy frecuentemente para asegurar un alto rendimiento por hectárea de granos, lo que no necesariamente es así, ya que depende de otros factores y variable de manejo agronómico.

Los beneficios de uso de biofertilizantes lo hemos constatado durante 10 años a través del modelo de Agricultura Sostenible que estamos desarrollando en el Centro de Desarrollo Tecnológico Villadiego, entidad dependiente de Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA). Así, por ejemplo, en el ciclo Primavera-Verano 2015 que recién concluye se obtuvieron 15.9 ton/ha de maíz grano, con un costo unitario de $1,650.00/ton producida, utilizando 23.84 unidades de nitrógeno por tonelada de maíz, contra más de 40 unidades de N/ton que utiliza un productor convencional en el Bajío. Estos resultados han sido producto de la nutrición balanceada que es un componente del modelo y donde el uso de biofertilizantes, humus de lombricomposta y lixiviados han contribuido a una mayor eficiencia en la fertilización sintética.

*Esteban Michel Ramírez es jefe de Departamento del CDT Villadiego de FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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