La falta de coordinación, sin duda. Y, sobre todo, las ansias de enseñorearse, de buscar el placer de Enrique Peña Nieto, son las que han metido al PRI en un nuevo barullo por el presunto rebase del tope de gastos de la campaña presidencial.

La multiplicación de la identidad gráfica del candidato de la coalición Compromiso por México -en el DF, Guadalajara y Monterrey triplica la de Josefina Vázquez Mota y Andrés Manuel López Obrador juntos- escapó al control del coordinador de la campaña, Luis Videgaray. Es una muestra más de su exceso de confianza.

Esta patochada comenzó a materializarse la noche del 29 de marzo, con el despliegue simultáneo de espectaculares, vallas -en las ciudades medias y grandes-, parabuses y bardas de todo el país, pero fue evidente desde el arranque de la campaña peñista, en Guadalajara, Jalisco. La escenografía, diseñada en el despacho By Power Media, de Juan Carlos Limón, comprometió el uso de un complicado sistema de iluminación, sonido y pantallas para imágenes de alta resolución.

Conforme el plan, que coordina Aurelio Nuño, autorizado por Videgaray, cada aparición pública de Peña Nieto -sin importar si estuviera en la Tarahumara o en San Andrés Tuxtla- sería multimedia. Y la campaña, un reality show que tendría como personajes secundarios a la esposa del candidato, Angélica Rivera, y a sus hijos.

No es que los tiempos en que se contrataba a los artistas consentidos de la gente para presentarse antes que los candidatos hayan expirado. Ahora, también montó una escenografía para que Peña Nieto firme sus compromisos en tiempo real , ante la mayor audiencia posible.

A diferencia de la publicidad exterior (que va desde la elaboración de megalonas hasta anuncios integrales en unidades de transporte público y la impresión de calcomanías), la producción de los eventos se contabiliza en el presupuesto de la coalición para gastos de campaña. Al igual que las aportaciones (o donativos) generadas por particulares para los candidatos deben ser contabilizadas y declaradas ante la autoridad electoral. Justo allí es donde la situación comenzó a salirse de control.

Parecía concurso , acepta un priísta involucrado en este despliegue, en los estados del norte del país que gobierna el PRI ni un solo espacio publicitario quedó libre, ya no digamos a otros candidatos, sino a productos comerciales. Se les pasó la mano a los gobernadores .

Y cuando ya no pudieron conseguir espectaculares, tomaron bardas y postes. Este fárrago publicitario se habría perpetuado, de no ser por la denuncia del senador petista Ricardo Monreal Ávila, quien coordina la campaña de Andrés Manuel López Obrador y tuvo la genial idea de pedir apoyo a las bases izquierdistas para documentar los excesos de Peña Nieto. Esa auditoría ciudadana permitió estimar que los priístas llevaban gastados 15 millones de pesos en este rubro -hasta el 15 de abril-, en 20 estados de la República.

Ante los datos, en la dirección nacional de la casa de campaña peñista dieron instrucciones tajantes: bajar espectaculares, frenar la impresión de lonas y modificar la producción de los eventos públicos. Hasta las pantallas planas quedaron limitadas. Hicimos pedidos que ya no pudieron cancelarse, que tendremos que pagar aunque no los utilicemos , refiere el informante.

Al margen de esta orden quedaron los anuncios con Grupo Vallas. Y no por rebeldía, sino porque el contrato (que incluye producción, iluminación y comercialización en las cuatro ciudades más pobladas del país) expira a finales de este mes.

A diferencia de la contratación de spots en medios electrónicos, la publicidad outdoors y la mercadotecnia en los llamados social media concentran los esfuerzos propagandísticos de los partidos y los aspirantes a cargos de elección popular, quienes deberán acreditar ante las autoridades electorales los comprobantes de sus erogaciones, después de haber contratado servicios de producción y los gastos para pagar anuncios en la vía pública, en salas cinematográficas y en páginas de Internet.

¿Son el PRI y el Partido Verde o los empresarios amigos de Peña Nieto quienes se han hecho cargo de pagar su propaganda? ¿Serán los mismos que pagan los aviones en los que se trasladan el candidato y su comitiva? ¿Serán los mismos que prestan las oficinas donde despacha su equipo?

En vísperas de los debates, la masa crítica que podría terminar de derrumbar la credibilidad de Peña Nieto está solidificándose.

EFECTOS SECUNDARIOS

¿ENEMISTADOS? Envalentonada por sus incondicionales, la presidenta vitalicia del SNTE, Elba Esther Gordillo, emplazó al secretario de Educación Pública, José Ángel Córdova, a recibir a una delegación de líderes magisteriales para comunicarle su decisión de suspender la evaluación universal para los docentes de escuelas públicas. Pasaron 72 horas de los amagos de La Maestra y nada. Ni una llamada telefónica del funcionario calderonista. Ayer, el doctor se dejó ver en Guadalajara; comió con empresarios de las industrias avícola, textil y de la construcción del occidente del país. El titular de la SEP destacó el imperativo de encontrar las fórmulas para frenar y disminuir la deserción escolar y dar mayor alcance a los sistemas de detección temprana que impidan el abandono de las aulas. Y reiteró: La evaluación universal va...